Tras unos años con tiempo adverso, este año tocó un día soleado y luminoso para la celebración del Santo de las Hoces del Duratón. Al ser domingo, muchísimos fieles acudieron a la ermita desde primeras horas del día. Gracias al trabajo organizado de Protección Civil y Guardia Civil, no hubo problemas para estacionar los coches de forma ordenada y ágil.
Los numerosos visitantes se sorprendieron al no esperarse tanta cantidad de devotos que acudieron de los diferentes pueblos de los alrededores, tanto a pie como en vehículos particulares.
A las doce del mediodía dio comienzo la homilía presidida por Jaime Izquierdo que comenzó dando las gracias a la Hermandad de San Frutos, a los ayuntamientos de los pueblos vinculados a la ermita- Carrascal y Sepúlveda-, a los responsables de haber arreglado la pista forestal desde Villaseca y a los asistentes porque dijo que el espectacular paisaje también lo formaban todos los asistentes.
El grupo Vallefolk llenó de magia la celebración con una misa castellana que sonó emotiva, pero llena de alegría y fuerza con sus voces sus voces recias y sus instrumentos.
Al finalizar los dulzaineros Juan José Cid –más conocido como Zapatones- y Sergio Pleite acompañados de caja y bombo, interpretaron un buen número de jotas que bailaron incansables los atrevidos que desafiaron el terreno irregular en la procesión del santo, terminando cada jota con un “¡Viva San Frutos Bendito!”. Música que llenó de alegría y entusiasmo compartido a los asistentes que quizá recordaban las palabras de Jaime cuando predicaba una fe que es fuerza y ánimo para todo lo bueno que cada uno llevamos dentro, para construir un entorno más humano, más fraterno y más digno para todos.
Estrella Martín Francisco
