EL MUNDO accede a comunicaciones internas de 2022 a 2024 que constatan presiones desde Presidencia para contratar candidatos en la compañía estatal.
El presidente del Grupo Tragsa, Jesús Casas, intervino personalmente para colocar a candidatos apadrinados en la empresa pública. Cadenas de correos internos fechadas entre 2022 y 2024, a las que ha tenido acceso EL MUNDO, evidencian cómo los currículos, teledirigidos desde la planta noble de la sede central en Madrid, llegaban a los mandos territoriales y se reenviaban con insistencia hasta que se les buscaba acomodo dentro de la compañía estatal. En ocasiones, según relatan antiguos mandos y representantes de la plantilla, en forma de vacantes ad hoc. Entre los casos investigados por este periódico hay personas afines al PSOE o sus allegados.
Tragsa estuvo en el centro de la polémica a raíz de la contratación fantasma de Jésica Rodríguez, exnovia de José Luis Ábalos, a través de un encargo de Adif a la filial Tragsatec. Rodríguez, que permaneció en la empresa entre marzo y septiembre de 2021, no acudió nunca a trabajar y, cuando su supervisora pidió explicaciones, le advirtieron que "dejara en paz" a la "sobrina del ministro", que "hiciera la vista gorda y que mirara para otro lado". El Tribunal Supremo condenó al exministro a 24 años de cárcel por sus gestiones para colocar a Jésica, entre otros delitos.
Jesús Casas aseguró en el Senado que él no participaba en los procesos de contratación de personal. Los correos a los que ha tenido acceso este periódico desmienten este extremo. Preguntadas al respecto, fuentes oficiales de Tragsa dijeron no tener constancia de estos hechos.
"No sé si hay hueco que insisten..."
El 10 de julio de 2023, Casas envió a su directora de Coordinación y Acciones Institucionales, Paloma López-Izquierdo, a quien varias fuentes describen como mano derecha de Casas y su "jefa de gabinete de facto", un correo encabezado con el asunto: "El primero de los marroncillos". En este recomendaba a un joven leonés: "Este es el de León. Es un perfil muy simple... Más bien de oficina que otra cosa. (...). A ver qué puede hacer Fernando... No creo que tenga problemas". Once minutos después, la directora reenviaba ese currículo y otro más, el de Ramón López, socialista que acababa de perder la alcaldía de Sepúlveda (Segovia), al entonces jefe de la Unidad Territorial (UT) de Castilla y León: "Nos acaban de entrar estos 2 CV, por si pudiéramos hacer algo con ellos".
La directora volvió a la carga el 21 de julio con un recordatorio: "Ya siento el latazo, solo recordarte que tenemos 3 en tu UT... A ver si hay algo que pueda surgir en alguna de las provincias en las que están". Trece minutos después, el jefe territorial trasladaba el mensaje a dos de sus mandos con una línea que resume la presión que bajaba desde Madrid: "No sé si hay hueco que insisten". El 4 de septiembre amplió el envío a más responsables: "Os vuelvo a enviar los datos de tres personas para ver si podemos hacer algo para su contratación. Me vuelven a insistir". Entre esos apadrinados estaba el entonces exalcalde del PSOE, por quien Casas llegó a interceder directamente.
Casi nueve meses después del primer "marroncillo", el 1 de abril de 2024, Casas prescindió de intermediarios y escribió un correo con el asunto "Curriculum Ramón Lopez". Cuerpo: "Lo que hemos comentado". A primera hora del día siguiente, el jefe territorial lo reenviaba al gerente provincial de Segovia y Valladolid con una apostilla que evidencia que el asunto venía de atrás: "Lo comentado en otras ocasiones".
El reenvío incluía documentación relativa al exalcalde para una convocatoria del operativo de incendios, a pesar de que el socialista tenía ya 61 años y una vida laboral ligada a la joyería y las renovables. Días después, el gerente informó de que el exalcalde se sometería al reconocimiento médico de incendios: "Esperamos los resultados". No lo superó y solo entonces cesaron los correos, según fuentes próximas al proceso.
28.000 empleados y clave en los incendios
Grupo Tragsa es un gigante público integrado en la Sepi y tutelado por el Ministerio de Agricultura. Organizado en unidades territoriales y con su filial Tragsatec, opera como un brazo ejecutor del Estado: administraciones y empresas públicas, como Adif, le encargan, sin necesidad de concurso, trabajos que van desde la prevención de incendios forestales a la gestión de ayudas por catástrofes como la dana que asoló Valencia.
Desde la llegada de Casas, en 2018, ha experimentado una expansión vertiginosa. Su plantilla ha pasado de algo más de 12.000 profesionales a unos 28.000 y su cifra de negocio ha crecido de 811 millones de euros a 2.603 millones (2025). A ello ha contribuido el maná de los fondos europeos Next Generation: más de 1.600 encargos por cerca de 3.000 millones de euros, según registros oficiales oficiales.
EL MUNDO ha podido hablar con distintas fuentes internas, tanto de las unidades territoriales como de la sede central del ente público. Describen un mismo circuito: los currículos partían de Presidencia o de la Dirección de Coordinación -que reporta al propio Casas- bajaban a los jefes territoriales y de ahí a los gerentes provinciales, a quienes se instaba a buscar acomodo a los candidatos. "El presidente manda un correo a un jefe de unidad. ¿Y esa unidad qué hace? Se busca la forma de transgredir la norma", resume uno de los mandos que fue objeto de esas peticiones.
Sobre el papel, los recomendados pasaban por los procesos de selección ordinarios. La clave, explican, está en cómo se desarrollaban dichos procesos. "Lo que los correos forzaban era abrir un proceso que en principio, a lo mejor, no había que haber abierto", relata este antiguo mando. Se generaba una vacante "con un perfil determinado" y a la que acababa presentándose el candidato. "Un paripé", describe.
"Visten el santo de que se apuntan a la bolsa [de empleo]", coincide un representante de la plantilla. Los correos dejan constancia de esa dinámica. Por ejemplo, en junio de 2023, al remitir el currículo de un técnico de Valladolid, López-Izquierdo indicaba: "Yo le llamaré [al candidato] hoy para decirle que se presente a lo que considere que le interesa, pero por si acaso veis algo en lo que pueda encajar a priori". Según las fuentes, el técnico acabó contratado tras abrirse una vacante en la provincia.
Otras veces, el aspirante ya se había inscrito en una o varias convocatorias y desde la cúpula se encargaban de hacer llegar su número de referencia. Por ejemplo, el 20 de abril de 2023, López-Izquierdo trasladó las coordenadas de un candidato a peón forestal en la base de incendios de Coca (Segovia). "Te reboto este correo del referenciado con la plaza a la que se ha presentado, a ver si hay suerte", escribió.
El problema surgía cuando al mismo proceso concurrían más candidatos, además del apadrinado. Entonces entraba en juego la entrevista personal, que según varias fuentes podía llegar a pesar entre el 40% y el 60% de la calificación. "Si a una entrevista personal le das ese peso en la puntuación, prácticamente estás dando la plaza a dedo", denuncia un representante de la plantilla, que asegura haber elevado en varias ocasiones esta preocupación. En el caso de Jésica Rodríguez, cuyo currículo también entró en el cirtcuito antes de que se abriera el proceso de selección, llegó a imponerse a más de un centenar de candidatos.
La mayoría de los casos documentados entraron en la compañía pública. "El sistema funcionaba casi siempre: si accedías al territorial, entrabas". Un antiguo responsable del grupo con décadas de experiencia en Tragsa añade que se llegó a "etiquetar" ideológicamente a jefes y miembros de las brigadas forestales. Así lo ratifica un técnico de unidad helitransportada que trabajó varios años en la empresa pública: "Si no tenías pasaporte socialista, no entrabas. Yo mismo entré por afinidad".
Los testimonios y correos recabados por este medio contradicen la versión que Casas ofreció en el Senado en abril de 2025, ante las preguntas por el fichaje de Jésica en el marco de la investigación del caso Koldo. Aseveró que en Tragsa existen «instrucciones claras» para, ante cualquier sugerencia externa de candidatos, remitir a la persona a la página web, y marcó distancias: "Yo no estoy implicado en la contratación de nadie en el Grupo Tragsa, únicamente propongo al comité de dirección de SEPI los puestos directivos". Cuando el senador popular, Fernando Martínez-Maíllo, le preguntó si recibía "habitualmente" currículos desde el PSOE", respondió: "Para nada, nunca". Un año antes, Casas había impulsado, entre otros, el del edil socialista de Sepúlveda.
Paula María
