La generación nacida en 1956 disfrutó de una jornada de reencuentro, recuerdos y amistad en la que no faltaron la música, las anécdotas y las emociones compartidas.
Los quintos y quintas de Sepúlveda nacidos en 1956 se reunieron ayer para celebrar una fecha muy especial: sus 70 años de vida. Una ocasión que les permitió reencontrarse, compartir recuerdos y disfrutar de una jornada festiva marcada por la alegría y el compañerismo.
La celebración tuvo como punto de encuentro el Figón de Ismael, donde los integrantes de esta generación compartieron mesa y mantel en un ambiente cercano y familiar.
Durante la jornada no faltaron la música, las risas y las anécdotas de aquellos años en los que eran jóvenes mozos. Los recuerdos de la escuela, las vivencias de juventud y tantos momentos compartidos volvieron a cobrar protagonismo entre conversaciones y emociones.
Setenta años de vida y toda una historia de recuerdos en común que hicieron de este encuentro una celebración especialmente entrañable.
La jornada concluyó dejando patente que, pese al paso del tiempo, los lazos de amistad y el sentimiento de pertenencia siguen muy presentes entre los integrantes de la quinta del 56 de Sepúlveda, que volvieron a reunirse para celebrar juntos la vida y el camino recorrido.
