Esta fiesta que cuenta con el reconocimiento de Manifestación Tradicional de Interés Cultural Provincial vuelve a reunir a multitud de público un año más, en una cita previa al inicio de los Santos Toros.
‘El Diablillo’ volvió a tomar las calles de la villa de Sepúlveda por San Bartolomé, puntual a su cita. Como cada noche del 23 de agosto -previa al día de San Bartolomé-, un grupo de diablillos apareció tras una hoguera en el entorno de la iglesia de dicho nombre y descendió los 26 peldaños de las escaleras del templo para perderse entre una multitud de personas que aguardaron en la plaza de España y aledaños con un municipio sepulvedano totalmente a oscuras.
Al unísono del “que viene, que viene”, vecinos y forasteros esperaron con tensión la bajada de este símbolo local, que una vez más estuvo ataviado con ropas de color rojo, escoba y linternas para alumbrar su paso. Los diablillos se abrieron paso a golpe de escobados para cumplir un año más con esta arraigada tradición, que cuenta con el reconocimiento de Manifestación Tradicional de Interés Cultural Provincial. Sin duda, uno de los eventos más populares de la villa sepulvedana, que cada noche de San Bartolomé acoge a numerosos visitantes en una cita ineludible para el público local.
Además, del acto central sobre una Sepúlveda a oscuras, el domingo albergó un variado programa que se completó con música a cargo de la Charanga Cubalibre y degustación de limonada de la Peña ‘Las Incas’; así como con un concurso de dibujo infantil, organizado el sábado por la Asociación Cultural ‘Arco de la Villa’.
De esta manera, Sepúlveda disfrutó de un fin de semana que sirvió como previo a sus fiestas de los Santos Toros, que darán comienzo el jueves y que se prolongarán hasta el próximo lunes.
