EL RELOJ DE SOL DE SEPÚLVEDA
Reloj de sol o solar
Instrumento para medir el tiempo. En castellano se llama también Cuadrante solar. La definición concreta que nos proporciona la RAE es la siguiente:
m. instrumento que señala la hora mediante la posición de la sombra proyectada sobre una superficie graduada por una varilla o gnomon iluminado por el sol (Real Academia Española, s.f., definición 3).
Desde antiguo, el hombre ha sentido un deseo irrefutable por medir el tiempo. Los primeros intentos fueron a través del conocimiento del universo, del estudio de las estrellas y astros y, ese conocimiento astronómico, llevó a los egipcios al conteo de los días y al desarrollo de lo que más adelante se convertiría en el Reloj solar.
Pero antes que los egipcios, los escribas sumerios ya habían utilizado un calendario en el que dividían el día en 12 partes, que llamaron danna (cada danna duraba unas 2 horas actuales) y el año constaba de 12 meses de 30 días cada uno de ellos.
También en Mesopotamia, los Zigurats, construcciones con peldaños en los que se visualizaban las horas mediante el conteo de los peldaños oscurecidos con la sombra de sus propios bordes, son los encargados de medir el tiempo.
Más tarde, los escritores griegos y romanos nos aportan referencias más precisas de la configuración de los relojes de sol (Heródoto, Plinio, etc.). Ellos nos hablan de sus divisiones horarias, señalando que el sistema horario tenía carácter temporal, es decir, que la hora se refería a una doceava parte del recorrido del sol. Así, las horas variaban en duración en verano y en invierno. Las líneas marcaban los equinoccios y los solsticios y con ellas, la variación horaria.
Fue tan importante la difusión del invento, que, aunque en sus inicios los relojes solares fueron utilizados como trofeos de guerra, pronto se convirtieron en una herramienta de control de la vida diaria.
Primero aparecen los grandes relojes monumentales en lugares públicos y más tarde versiones más pequeñas y utilitarias y de carácter privado. A modo de ejemplo citaremos el Obelisco erigido en el Campo de Marte de la antigua Roma, que hacía de gnomon y cuya sombra determinaba la duración de los días y las noches.
En el inicio de la Edad Media, la gnomónica entra en una decadencia que se caracteriza por el olvido de la ciencia y su desarrollo, tan importante en épocas anteriores; apenas encontramos estudios que nos muestren nuevos avances.
Después, con el auge de la Iglesia Católica y la relevancia de la Orden Benedictina (que dio a los monjes unas reglas donde se establecían unas horas determinadas para realizar una oración común) aparecieron los “relojes de misa”, que indicaban las horas de rezo. Dichos relojes los encontramos ubicados en las fachadas de los Templos, Iglesias o Monasterios.
En el siglo IX, gracias a la cultura árabe, se retoman los estudios y avances científicos, así como el desarrollo de la astronomía y, con todo ello, el auge de sus relojes. Eran en su gran mayoría planos, construidos en mármol o en placas de cobre y todos ellos orientados hacia La Meca.
La traducción de los códices árabes promovida por el rey Alfonso X, el Sabio, desde la Escuela de Traductores de Toledo, originó una nueva corriente científica y la gnomónica y Europa salió del retraso medieval en el que se encontraba. El estudio de esos códices tan apreciados dio un gran impulso al desarrollo de las ciencias y otros conocimientos.
Pero fue en el Renacimiento cuando se plasman muchos logros hasta ese momento incipientes. Con el descubrimiento de América se abre un enorme campo para el desarrollo y es allí, en las colonias europeas de América, donde llegan todos los nuevos inventos entre los que no podemos olvidar los relojes de sol.
Allí, los conquistadores españoles implantaron muchos relojes de sol que aún se conservan (El de la Isla Margarita de Venezuela es de una grandiosidad notable).
TIPOLOGÍA DE LOS RELOJES DE SOL
Dentro de los relojes de sol, son varios los tipos de estos marcadores de las horas. Vamos a detallar los que tuvieron mayor difusión:
Vertical
Es el más común.
Se utiliza principalmente para dar a conocer la hora local y suelen estar colocados en los lienzos de los edificios oficiales, iglesias, etc. En este caso, el reloj se coloca sobre una pared orientada al sur y el gnomon paralelo al eje terrestre, es decir, en un plano perpendicular con dirección norte-sur e inclinado, formando un ángulo con el plano horizontal Las rectas horarias están uniformemente distribuidas de izquierda a derecha de la recta horaria de las 12 de la mañana y contenida en el plano meridiano del lugar (dentro de este grupo es el que se conserva en Sepúlveda).
Ecuatorial
Este modelo cuenta con el gnomon colocado en paralelo al eje de rotación de la Tierra y contenido en el plano meridiano del lugar donde se ubica. Forma un plano horizontal igual a la latitud de la superficie sobre la que se proyecta la sombra que es plana y perpendicular al gnomon y, por tanto, paralela al ecuador.
El trazado de las líneas horarias es sencillo. El círculo se divide en 24 partes de 15º cada una.
Horizontal
Es el que tiene su plano paralelo al horizonte del lugar y es el que tiene el mayor número de horas expuestas al sol y, por ello, el que más horas solares proporciona (en el Museo Náutico del Mar Egeo de Mykonos se puede admirar uno).
EL RELOJ DE SOL DE SEPÚLVEDA (SEGOVIA)
Recorriendo las partes conservadas de las murallas que en su tiempo rodearon la villa sepulvedana, llegamos a la actual Plaza Mayor y, siguiendo hacia el sur, nos encontramos con el Cubo 13, de planta circular¹. En él, esquinado mirando al sur, encontramos el Reloj de Sol o Cuadrante objeto de nuestro estudio.
Se trata de un reloj vertical o meridional orientado al sur con el gnomon colocado en paralelo al eje terrestre; en él están grabados los números que marcan las horas, realizados en caracteres árabes, desde las seis de la mañana a las seis de la tarde².
Son muchas las dificultades que hemos encontrado para realizar un estudio histórico del reloj ya que, aunque el Archivo Municipal es rico en documentación, no hay apenas noticias de dicho ingenio.
La primera noticia de nuestro reloj la encontramos en un documento fechado en Medina del Campo en 1504, en el que los Reyes Católicos autorizan a Cristóbal Núñez, Regidor de la Villa, a colocar en el adarve de una de las Torres de la Muralla, junto a la plaza, un reloj de sol³.
Parece ser que algunos vecinos sepulvedanos no consideraron adecuado el emplazamiento, sin que sepamos si, finalmente se atendieron sus quejas.
Lo cierto es que el reloj se encuentra en la ubicación ya citada y se une al edificio que albergaba la cárcel, construida a partir de 1543 ante la necesidad de contar con celdas suficientes. Hasta dicha fecha, esta necesidad se cubría alquilando casas particulares, con el consabido perjuicio por el gasto y la falta de seguridad de los reos.
Sobre la adecuación o construcción de la cárcel aprobada en 1540 y cuya ejecución comenzó a partir de 1543, las noticias son numerosas, tanto en la forma en que se iban desarrollando las obras (que podemos seguir con gran minuciosidad), como en los impedimentos y obstáculos que iban apareciendo. Son curiosas las discrepancias con el Obispado de Segovia, que se negó a inaugurar el edificio hasta que no estuviera en condiciones y plenamente equipada la capilla para decir misa a los reclusos⁴.
Por encima del Cubo 13 está la antigua casa de los Salinas (hoy de Cossio) y en él se hallaba una campana grande desde donde se tocaban las campanadas que avisaban del cierre de las puertas (toque de la QUEDA)
Durante el siglo XVII, ya con la cárcel en funcionamiento, el deterioro obligó a reforzar los muros en varios puntos, sobre todo, la parte que desde el Cubo 13 se unía a las Carnicerías (a continuación de la cárcel y unido al “Arco de la Villa”, que cerraba la plazuela del Trigo y fue derruido en 1954, se abrían varios locales donde se vendían productos cárnicos). Sin embargo, en toda la documentación de la reforma no aparece ni una sola referencia al Reloj.
En 1753, por acuerdo del Ayuntamiento, se decide cambiar la campana que estaba ubicada en el Cubo 13 (que ya dijimos que era la encargada de dar la Queda) por una más pequeña, ya que el muro se resiente de tanto peso; aquí aparece una pequeña nota que indica “dicha campana está junto al Reloj”⁵.
En este mismo año, encontramos un Acuerdo del Ayuntamiento en el que, con la garantía dada a D. Fernando de Salinas de que los derechos sobre los muros de su casa no se verían afectados, se dispone, que el reloj se mantuviera en el sitio y “forma que lo ha estado hasta aquí”⁶.
Ya en 1758 se ordena que se hagan canales de hojalata en el tejado de la casa del Ayuntamiento que da a la Plazuela del Trigo, desde la esquina donde está el CUADRANTE ya que el agua de las lluvias había deteriorado gran parte de los muros y que dichos cañones sean para verter el agua de dicho tejado y así no dañar la fachada⁷.
Por último, cuando en 2011 se remodela la Cárcel para adecuarla al Museo que es hoy, no se dice nada sobre el reloj en la documentación del proyecto, aunque sí se hizo una pequeña limpieza.
Por todo lo anterior, si exceptuamos la sucinta referencia que se hace en el documento citado de los Reyes Católicos, es posible que cuando se remodeló ese tramo de la Muralla para incorporar la Cárcel del Concejo, se instalara el reloj cumpliendo lo mandado por los Reyes.
En todo caso, no hay duda de que el RELOJ DE SOL O CUADRANTE se encontraba en el CUBO 13 de la Muralla desde finales del siglo XVII o principio del XVIII.
Nos hubiera gustado haber profundizado más en la historia del reloj, pero la documentación que hemos estudiado no nos arroja más luz sobre el pasado de este ingenio ahora restaurado.
Sepúlveda, 20 de febrero de 2026
Margarita González Cristóbal
Historiadora y Archivera
¹ Martín Aymerich, Mª Dolores y VV.AA. “Las murallas de Sepúlveda, (Segovia). Un ensayo de aproximación con métodos arqueológicos, a un ejemplo de pervivencia arquitectónica”. 1990 Ed. Excma. Diputación de Segovia.
² Consuegra Barón, Isabel. “Expediente para la Restauración y Limpieza del Reloj de Sepulveda”.
³ Archivo Municipal de Sepúlveda. Doc. 43. Cajón 1, Legajo 2.
⁴ Archivo Municipal de Sepúlveda. Libro de Acuerdos. Legajo Nº 3.
⁵ Archivo Municipal de Sepúlveda. Libro de Acuerdos. Legajo Nº 5.
⁶ Archivo Municipal de Sepúlveda. Libro de Acuerdos. Legajo Nº 3.
⁷ Archivo Municipal de Sepúlveda. Libro de Acuerdos Legajo Nº 3.
