Domingo, 16 Agosto 2026

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No me perdonaría fallar a la afición; les debo mucho

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Un mes después de que se doctorase en la plaza más importante del mundo taurino, elacueducto.com recibe a Víctor Barrio, último segoviano -hasta la fecha- en tomar la alternativa. Con la perspectiva que da ese tiempo, el diestro analiza cómo vivió aquella tarde del Domingo de Resurrección en Las Ventas. Tras una exitosa trayectoria como novillero, plagada de triunfos en algunas de las ferias más importantes del panorama nacional, llegó la gran cita, tan esperada por sus incondicionales.

Sin embargo, Barrio tiene claro que no se puede vivir del pasado y sienta las bases de hacia dónde puede dirigirse su carrera a partir de ahora. Es consciente que la tarde del próximo día 18, cuando actuará de nuevo en Madrid, en la Feria de San Isidro, marcará mucho de lo que pase en adelante. Pero ha elegido una vida de valientes y como tal lo asume.

¿Cómo está preparando su cita en San Isidro?
Muy a conciencia, puesto que es un día clave en mi carrera y la que será mi segunda corrida de toros. De ella han de salir nuevos contratos. Procuro prepararme mucho, tanto física como psicológicamente, pues son tardes de gran responsabilidad en las que uno se juega mucho y no puedo permitir que los nervios me jueguen una mala pasada. Y, por supuesto, haciendo mucho campo. Todas las semanas mato algún toro a puerta cerrada que alterno con tentaderos en los que se lidian becerras, para estar en continuo contacto con el toro, así como ir corrigiendo defectos cada día.

¿En qué fincas se llevan a cabo?
Afortunadamente en muchas, de hecho recorro en invierno tantos kilómetros de finca en finca como en plena temporada de plaza en plaza. Tan pronto estoy en Salamanca como en Cádiz o Portugal...

¿Cómo vivió el día de su alternativa en Las Ventas?
Fue un día muy intenso. Se juntaban mil cosas: era el primer festejo del año, en Madrid y coincidiendo con mi confirmación, la noche de antes no sabía quién sería mi padrino de alternativa (por la cogida de Curro Díaz)… Pero, aún así, intenté disfrutarla todo lo que la presión y la responsabilidad me permitieron, y no cabe duda de que fue un día importante en mi carrera.

Un segoviano se doctoró en Las Ventas después de muchas décadas. ¿Qué supone para usted?
Para mí una anécdota más o un dato para la historia de la tauromaquia. Está claro que uno de mis grandes referentes del toreo es el maestro Victoriano de La Serna, y él fue el primer segoviano en tomarla en Madrid. Ojalá sea capaz de seguir más de sus pasos, pues eso sería muy buena señal.

¿Notó la presencia y aliento de la afición segoviana en los tendidos madrileño?
Desde el primer momento, al entrar a la plaza, al arrancar el paseíllo y durante toda la tarde. Pero sobre todo al abandonar la plaza camino de la enfermería donde, pese a que las cosas no habían salido como todos soñábamos, me despidieron con una cálida ovación que me transmitió un mensaje de ánimo: “estamos contigo y en San Isidro será”. Así traduje yo esa ovación, y por eso me estoy concentrando tanto para mi próxima cita, no me perdonaría fallarles, puesto que les debo mucho y en San Isidroquiero darles todo lo que ellos me han dado.

¿Qué espera de la corrida que tiene programada en San Isidro el próximo día 18?
Espero que sea una corrida que dé opciones de triunfo y que sea una tarde de ratificación, en la que pueda demostrar que lo que conseguí de novillero no fue casualidad y que puedo representar a Segovia en las grandes ferias.

Responsabilidad
¿Cómo la afronta?
Con mucha responsabilidad pero con una ilusión desbordante. Mi objetivo es estar en las ferias y, ¿qué feria hay más importante que la de San Isidro?

¿Cuánto influirá esa tarde en la planificación del resto de la temporada?
Pues en gran medida, puesto que de ella tiene que salir el resto de la temporada ya que, a día de hoy, es la única corrida de toros que tengo firmada.

Ferias importantes en las que actuó como novillero (Santander, Zaragoza, Bilbao, Albacete…) ¿contarán con usted esta temporada ya como matador de toros?
Si entré en todas esas ferias fue porque estaba en figura de los novilleros, pero en las corridas de toros pondrán a los que estén en figura de los matadores, por lo que todo depende de lo que pase el día 18. Por ejemplo, en Albacete he toreado dos tardes, una sin caballos y otra con picadores y en ambas salí a hombros, pero si no doy motivos en San Isidro, de aquello no se acuerda nadie. Esta profesión es así de dura.

¿Se ve en un hipotético cartel de las fiestas de Segovia?
¡Por supuesto! Me encantaría estar en la feria de Segovia, si desde el primer día he apostado por estar en las grandes ferias, empezando por San Isidro, cómo no voy a querer estar en Segovia… lo que pasa es que eso dependerá de que a la empresa la interese.

A medio plazo, ¿cómo ve su carrera? ¿Qué metas se pone?
Ahora mismo sólo tengo tiempo para pensar en San Isidro, si contesto otra cosa mentiría.

¿Teme a un posible parón post-alternativa?
Todos lo han sufrido, es pasar de cabeza de ratón a cola de león, pero igual que de novillero conseguí estar entre los mejores y liderar el escalafón, en San Isidro tengo la oportunidad de empezar a escalar puestos en el escalafón de matadores.

¿Cómo definiría su concepto del toreo? ¿Qué le gustaría transmitir a la afición?
Siempre se ha dicho que se torea como se es, y a mí me gusta hacer un toreo serio y sincero tal y como lo sienta en cada momento, por eso cuando anímicamente no estoy bien, todo el mundo me lo nota, no soy capaz de engañar a nadie. Me gustaría que viesen en mí un torero diferente, no quiero ser uno más y tengo muy claro que estaré en el toro mientras me sienta capaz de emocionar al aficionado, ni un minuto más.

 

Ochenta años después

Ocho décadas. Ese es el lapso que separa (más cinco meses y medio) las dos únicas alternativas que han tenido como protagonistas a dos diestros segovianos y como escenario a la plaza de Las Ventas. Además, apenas diecisiete kilómetros separan las localidades de origen de ambos, Sepúlveda y Grajera.

Victoriano de la Serna vivió su estreno como matador la tarde del 23 de octubre de 1931. El histórico cartel lo completaron Félix Rodríguez y Pepe Bienvenida. El  animal cedido por el padrino al toricantano fue Rompedor, de la ganadería de María Hernán. Tras esa fecha, De la Serna se mantuvo durante trece temporadas en el escalafón, hasta su retirada en el año 1944. Fue el fundador de una dinastía que se extiende hasta la actualidad.

Mientras, Víctor Barrio se doctoró el pasado 8 de abril -Domingo de Resurrección-. Pese a que el anunciado para apadrinarle era Curro Díaz, un percance motivó su cambio por El Fundi, con Juan del Álamo (que confirmó alternativa) como testigo. Picador, del hierro de José Luis Pereda, fue el primer toro al que dio lidia y muerte el joven torero.

Fuente de la noticia: www.elacueducto.com