Durante un trimestre, en este caso hasta marzo, se ofrece al visitante una explicación monográfica de piezas representativas de un periodo o manifestación artística.
Hasta marzo destaca una pieza de forma infrecuente, decorada con almandines, que procede de la necrópolis de Duratón y forma parte de la colección de objetos de orfebrería visigoda, reunida por el arqueólogo Antonio Molinero, en los años cuarenta del siglo pasado.
La placa está compuesta de una delgada lámina de oro, dispuesta bajo los cristales, para que la luz que los atraviesa sea reflejada, y el efecto del color sea más intenso.
Los objetos de orfebrería de época visigoda reunidos por Molinero estaban destinados al adorno personal y fueron localizados en excavaciones, sobre todo en las localidades de Madrona y Duratón.
Las piezas expuestas en el Museo de Segovia son esencialmente numerosas fíbulas y broches de cinturón, aunque también haya otras, como collares, pendientes, anillos, brazaletes o amuletos, hasta constituir un importante conjunto con interés tipológico.
Fuente de la noticia: Diario ABC, 09 de Enero de 2012

