La Diputación Provincial y la Consejería de Agricultura han comenzado la mejora del camino de acceso.
La adversa climatología, con bajada de temperaturas, viento y amenaza de precipitaciones, redujo ayer la asistencia de fieles al Priorato de San Frutos, en el Parque Natural de las Hoces del Duratón.
En todo caso, el tiempo permitió que la eucaristía se celebrara en el exterior de la ermita. Tras la misa se desarrolló la procesión con la imagen del santo, precedida de bailes de jotas.
La misa estuvo concelebrada por varios sacerdotes de la comarca, entre ellos el canónigo José María Frechel, que durante los últimos 24 años no había podido acudir por participar en Segovia dirigiendo la interpretación del villancico de San Frutos.
Entre los políticos y cargos públicos que pudieron verse estaban la alcaldesa de Carrascal de Río, Henar de Pablos, que estuvo acompañada por los diputados provinciales Jesús Bravo y María del Mar Torres; así como el alcalde de San Miguel de Bernuy y procurador de las Cortes, José María Bravo. También se encontraba la concejala de Patrimonio Histórico y Turismo de Segovia Claudia de Santos, o el escritor Ignacio Sanz.
Fueron muchos los peregrinos que se acercaron caminando desde sus lugares de origen, como Carrascal del Río, Sebúlcor o Villaseca, en una tradición que va cobrando cada año más auge en la comarca. Uno de los más veteranos, seguramente el que más, era Marcelino Gómez Tapia, que a sus 87 años de edad, lleva más de 50 cumpliendo con este rito. Va y vuelve a su casa “aunque esté lloviendo”, recalcaba ayer.
También abundaban ayer en este bello paraje algunos visitantes procedentes del País Vasco, donde se celebraba el Día de Euskadi, instaurado hace dos años.
El acceso desde Villaseca fue este año más cómodo debido a las mejoras que ya están realizándose en el firme del camino, fruto del acuerdo entre la Consejería de Agricultura y Ganadería de la Junta, y la Diputación provincial.
Además las últimas lluvias permitieron transitar sin la incomodidad del polvo que suelen levantar los vehículos.
En todo caso, la sequía también se dejó sentir en otra de las costumbres que vinculadas a este día, como es la recogida de perejil silvestre, y que fue más difícil por esa falta de lluvias.
Durante toda la mañana se sucedieron otras tradiciones como los giros en torno a la piedra situada bajo el altar de la ermita para protegerse de hernias y quebraduras.
Por la tarde, la actividad festiva continuó en Burgomillodo donde se cerró con verbena.
Fuente de la noticia: El Adelantado de Segovia, 26 de Octubre de 2011

