En este villa tenia gran influencia Izquierda Republicana por el liderazgo de Antonio Linage, procurador de los tribunales y gestor de la Diputación Provincial. La Guardia Civil creía que Linaje “debía recibir dinero de agentes rojos pues sus gastos eran cuantiosos en relación con sus ingresos legales”. Afortunadamente, había marchado a Madrid antes de comenzar la guerra, lo que le salvó porque, según dicho informe, “impidió que sufriera el castigo personal que se merecía”.
El 21 de agosto los falangistas sacaron de la cárcel de Sepúlveda a cinco vecinos de la villa y los fusilaron en la carretera de Castillejo de Mesleón a Riaza. En el expediente de defunción de Antonino Albarrán se recoge el lugar exacto. “El 21 de agosto de 1936 aparecieron cinco cadáveres, en la carretera de Segovia, km. 88, en su lado derecho, por orden de la autoridad enterrados en proximidades, sitio “Camino de la Divisa”, del Monte de Villa y Tierra de Sepúlveda. Allí permanecieron hasta octubre de 2004, cuando fueron recuperados por sus familiares y el Foro por la Memoria de Segovia.
Las cinco víctimas eran dirigentes republicanos y socialistas de la localidad:
Fermín Elías Sanz Velasco; natural y vecino de Sepúlveda, 44 años, casado, capitán del Ejército retirado, alcalde de la villa, de Izquierda Republicana.
Antonino Albarrán Moreno; nacido en Aranda de Duero, 56 años, industrial, concejal desde 1931, de Izquierda Republicana; teniente de alcalde en 1936.
Pedro Antón Morata; nacido y vecino de Sepúlveda, 40 años, casado, socialista, presidente de la Casa del Pueblo, teniente de alcalde, fabricante de maderas y carpintería.
Lucio Esteban Mansilla; natural de Sepúlveda, 56 años, casado, agente de seguros, músico, socialista. Había sido presidente de la Casa del Pueblo desde su fundación hasta marzo de 1936.
Ángel Prieto Alonso; nacido en Astorga, 68 años, viudo, maestro con más de treinta años en la localidad, afiliado a Izquierda Republicana. Organizador de cantinas escolares, bibliotecas, colecciones de minerales, plantas, piezas arqueológicas, que fueron destrozadas posteriormente por los falangistas de la localidad.
Fuente de la noticia: el libro “De la esperanza a la persecución: La represión franquista en la provincia de Segovia”. Autor: Santiago Vega Sombría. Editorial: Crítica.

