El novillero valenciano Pascual Javier abrió hoy la puerta grande del coso de la calle Xàtiva al cortar una oreja a cada uno de su lote, unos buenos ejemplares de Manolo González, ante los que anduvo entregado, valiente y muy lucido en su repertorio.
FICHA DEL FESTEJO: Se han lidiado seis novillos de Manolo González (el segundo, cuarto y sexto) y de González Sánchez-Dalp (el primero, tercero y quinto) bien presentados, cómodos, nobles y de buen juego en líneas generales.
- Juan Vicente: varios pinchazos y descabellos (silencio tras aviso); estocada casi entera (silencio).
- Pascual Javier: pinchazo y estocada (oreja); estocada (oreja).
- Víctor Barrio: cuatro pinchazos (silencio tras aviso); pinchazo y estocada (oreja).
La plaza ha registrado menos de un cuarto de entrada en una tarde soleada y apacible.
El más joven de los dos novilleros valencianos que se han anunciado hoy en Valencia, Pascual Javier, ha resultado triunfador de un festejo con altibajos pero marcado por el buen juego de los novillos de Manolo González, que hubiesen permitido un mayor lucimiento por parte de los diestros.
Una de las fases más lucidas del mismo fue el pique a quites en el segundo de la tarde, en el que Barrios se exhibió por gaoneras y Javier respondió por tafalleras.
El espectáculo continuó con el toreo del valenciano con la muleta, que aprovechó las cualidades del primero de su lote para torear despacio por el pitón derecho. Su lidia se vino arriba en la fase final, que concluyó por manoletinas, y pese a ser volteado al entrar a matar cortó una oreja.
El quinto tuvo menos fuelle, fue un tanto manso y berreón, pero acabó colaborando en la muleta y permitió a Javier sacar a relucir un amplio repertorio novilleril que le valió la puerta grande. Sin duda un merecido premio por su dedicación y enorme afición.
También el sepulvedano Víctor Barrio cortó una oreja en el que cerró plaza, un novillo de finas hechuras, cárdeno claro, al que bajó la mano y lo llevó templado en series de gran ligazón y mando.
Habría podido acompañar a Javier a hombros, pero no tuvo suerte con el segundo, que le desarmó en varias ocasiones y al que no mató bien.
El más veterano de la terna, Juan Vicente (38 años) no hizo gala de su experiencia y recorrido, pues apenas mostró oficio ni recursos en el que abrió plaza, un ejemplar con posibilidades con el que anduvo siempre fuera de sitio y a su merced.
Al menos con el cuarto tuvo unos pocos destellos de acoplamiento, pero en líneas generales no pudo mejorar su imagen y en el tendido quedó la impresión de que el coso valenciano todavía se le queda grande.
Fuente de la noticia: www.abc.es

