"Las canciones son como un gran espejo que te devuelven exactamente lo que eres"

Hay música que te traslada en el tiempo y que te hace soñar. Marlango con un nuevo disco bajo el brazo, el cuarto de su carrera nos enseña su particular universo, un universo que se ha vuelto más dulce y divertido. Un disco lleno de letras de momentos cotidianos. Hay amor, canciones para soñar y un poco de rabia contenida. Alejandro Pelayo es el encargado de mover las letras de Leonor Watling a un mundo especial en el que no dejar de jugar. Marlango regresa a Tenerife el próximo 27 de noviembre al Auditorio para desplegar la magia de sus canciones y llevar al público a su casita en el árbol.
– En su nuevo disco, Life in the treehouse (La vida en la casa del árbol) se ha acentuado la luz y el optimismo. ¿Cómo calificarías este trabajo discográfico?
– Es un punto de inflexión en nuestra manera de entender la música. Son siempre las canciones las que nos van llevando, casi nunca sabes hacia dónde. Estas canciones nos llevaron a un sitio más luminoso y más divertido de estar.
– ¿Qué sentimiento se cuelan en las canciones?
– Las ganas de disfrutar de las pequeñas cosas, de prestarle a atención a esas cosas que tienen la misma importancia que las cosas fundamentales, porque las cosas pequeñas también son fundamentales.
¿A qué se refiere el título del álbum?
– El título se refiere a ese sitio, a ese espacio dónde nos refugiamos para no olvidarnos de jugar, dónde nos olvidamos de nuestros problemas.
– ¿Qué tiene este disco que no tuvieran los tres anteriores de Marlango? ¿Qué los diferencia?
– Se han ido incorporando cosas a las canciones después de los años y los conciertos. Las canciones nos han ido llevando unas a otras. Es algo acumulativo.
– En el disco se incluye una nana, Let the sky fall. ¿Qué cuenta esta canción especial? ¿Se han dormido los hijos de los integrantes de Marlango con esta nana?
– Es lo que parece, es lo que le cantas a tus bebés cuando estás teniendo un momento de intimidad. Es enseñar algo muy privado.
– En este disco se incluyen colaboraciones de varios artistas, como Rufus Wainwright, Jorge Drexler, Suso Saiz, Ben y Leo Sidran, entre otros. ¿Qué han aportado los colaboradores a las canciones? ¿Cómo surge la contribución de Wainwright?
– Cada uno aporta lo mejor que tiene la verdad. Partiendo de la base que todos son muy grandes y muy generosos por regalarnos su tiempo y su talento sin ningún problema. Con ellos son mejores las canciones que sin ellos.
A veces es sólo cuestión de intentarlo y de pedirlo. A veces pensamos vamos a hacer eso, no eso es muy difícil, no va a salir mejor olvidarlo. Si lo intentas, a veces, es mucho más sencillo. Leonor se fue a tomar un café con él a Zaragoza. Le enseñó tres canciones. Estábamos en una parte del proceso en la que teníamos tres estructuras, no teníamos nada terminado. Le gustó mucho y nos grabó unos coros y unos pianos. Es fantástico.
– ¿Cómo ha sido el proceso de creación de Life in the treehouse (La vida en la casa del árbol) ¿Cómo han compuesto las canciones?
– Normalmente, trabajamos más tiempo juntos Leonor y yo y, esta vez, por los niños y por otras actividades hemos hecho más trabajo cada uno por su lado. A principios del verano pasado nos juntamos en Sepúlveda, en la casa de la familia de Leonor en Segovia, y pusimos sobre la mesa lo que cada uno teníamos, Leonor las letras, yo la música... Lo más importante es ser honestos con lo que teníamos. Somos como somos sin querer ser otra cosa. Por mucho que uno quiera ser más alto, más guapo, más rico o más graciosos, al final las canciones son como un gran espejo que te devuelve exactamente lo que eres. Es una pérdida de tiempo disfrazarte de otra cosa.
– ¿Cómo definirías Marlango?
– Marlango son las ganas que tenemos un grupo de gente de comunicarnos entre nosotros y con la gente que nos quiere escuchar.
– ¿Qué música te gusta escuchar? ¿Se cuela algo de lo que escuchas en las canciones que escribes?
– Ojalá, pero al final eres lo que eres y sale lo que tú tengas. Yo escucho mucha música clásica, mucho a Radiohead, Sigur Ros, mucha gente que toca el piano porque es mi instrumento de siempre, pero no sabría decirte un tipo de música. A veces no entiendo nada cuando escucho la radio. Me parece un medio que no entiendo como el teletexto. Con las radios musicales me pasa, de repente hay una cosa que me mola un montón pero hay otros cuarenta y cinco minutos que igual pienso que me he caído en un túnel del tiempo, vas cambiando de radio, vas buscando. En general la radio musical en España no la entiendo.
– En este disco se cuelan elementos infantiles que se hacen patentes en el videoclip y se cuelan en las canciones. ¿ A qué se debe?
– El componente infantil ha estado siempre muy presente en todos nuestros discos, nuestras canciones. Hemos tenido ese punto que no sé cómo definirlo pero está cerca del juego.
– ¿Dónde los llevará la gira?
– Estamos terminando la gira, ya hemos estado en todos los sitios donde podemos estar y ahora hacemos los últimos conciertos del año. Este año estuvimos en Sudamérica y el año que viene volveremos a viajar por ahí.
– ¿Qué se encontrará el público que acuda al concierto del Auditorio de Tenerife?
– Las canciones que tenemos de este disco y de los anteriores, lo que nos apetece hacer lo haremos con la gente que esté allí esa noche. Esa es una de las premisas, que no haya nada aprendido. Por decisión de todos dentro de los límites y los márgenes que tiene un concierto. Por lo que te subes al escenario, tiene que ver con la gente que te va a ver, si no haces caso a eso es mejor que te dediques a otra cosa. Tengo ganas de que llegue el momento de estar allí. Ojalá que venga mucha gente y que tengan tantas ganas como nosotros de disfrutar de una noche para el recuerdo.
Fuente de la noticia: www.laopinion.es

