El turista sigue visitando Segovia, pero pernocta menos -es más excursionista- y no llega en Ave, medio de transporte que parece reservado a un viajero con mayor poder adquisitivo. Además, se ha incrementado el número de personas que visitan Segovia por primera vez.
Son los efectos más inmediatos que la crisis económica ha tenido sobre el sector turístico segoviano, según revela la última encuesta del Observatorio Socioeconómico de Segovia, realizada durante los meses de julio y agosto para comprobar el comportamiento del turista durante el verano.
La consulta desvela que una gran mayoría de los encuestados, el 69%, utiliza el automóvil particular para acercarse a Segovia, porcentaje que asciende al 82% si el viajero elige algún pueblo de la provincia como destino de vacaciones. El autobús ha sido el segundo medio más habitual (19%), seguido a una distancia muy considerable por el Ave (solo lo ha utilizado un 7%).
El dato no ha pasado desapercibido. El director del Observatorio Socioeconómico de Caja Segovia, Juan Antonio Folgado, admite que la situación sorprende, por cuanto parecía que el Ave iba a contribuir sobremanera al incremento de la llegada de turistas.
«Del resultado de la encuesta se pueden extraer dos lecturas. La primera es que las frecuencia de los servicios continúan siendo escasas; y la segunda, que el tren de alta velocidad se está promocionando poco. Yo me inclino más por esta segunda y pienso que vendría muy bien realizar campañas promocionales, especialmente en aquellas capitales de provincia que están conectadas con Segovia a través del Ave. Es evidente que este medio de transporte constituye un vehículo de turismo selecto muy importante», aseguró Folgado.
Un lugar cercano
La encuesta también revela que la crisis ha contribuido a aumentar la llegada de turistas que visitan Segovia por primera vez. Esto no es nada extraño, pues muchas personas, especialmente procedentes de la Comunidad de Madrid, han optado este año por unas vacaciones en un lugar más cercano. Así, para el 63% de los encuestados, ésta era su primera visita a Segovia, frente a un 37% que ya la conocían con anterioridad. Esto es muy positivo, pues el viajero que llega a Segovia por primera vez suele gastar más que el que ya ha estado en ella, porque no puede prescindir, por ejemplo, de la tradicional visita al Alcázar o de almorzar en un restaurante típico. Además, este tipo de turista pernocta algún día más.
No obstante, las pernoctaciones continúan siendo la gran asignatura pendiente del sector. El 47% de los visitantes encuestados asegura haber pernoctado, frente a un 53% que no lo ha hecho. Dentro del primer grupo, la mayoría (72%) lo ha hecho entre dos y cuatro noches, mientras que un 21% se ha quedado una sola noche y solo un 7% asegura haberse quedado cinco noches.
La comparativa con el año anterior muestra una reducción de la tasa de pernoctación que corrobora la tendencia ya apuntada durante la última Semana Santa. Asimismo, se observa un incremento muy notable de los visitantes que pernoctan de dos a cuatro noches, en detrimento del grupo de pernoctación más elevada (los de cinco o más noches). Quienes permanecieron una sola noche suponen el 21% de la muestra. Este último grupo tiene una importancia notablemente mayor en la capital (29%) que en la provincia (9%).
¿La crisis, pues, ha convertido a los turistas en meros excursionistas? En opinión de la profesora Marta Laguna, directora de la encuesta del Observatorio Socioeconómico, es muy probable que así sea. «Seguramente sí haya más excursionistas, aunque la crisis ha provocado un doble efecto, porque esa persona que visita Segovia por primera vez, suele gastarse más dinero. Y esto es precisamente lo que ha salvado al sector de una recesión severa».
En cuanto a los medios de alojamiento, el más utilizado durante el último verano ha sido el hotel/hostal, con una tasa del 44% de los consultados. Este porcentaje supone una reducción respecto al mismo periodo del año anterior. Las casas rurales continúan siendo la opción preferida por otro 21%, lo que arroja una evolución muy positiva. Un 18% de los encuestados desvela que se alojó en casas de familiares y un 11%, en segundas viviendas. El camping ha pasado del 1% en 2009 al 6% en 2010, sin duda consecuencia directa de la crisis.
Evidentemente, la estancia media fue mayor en los medios privados, es decir, en las casas de familiares o amigos y segundas viviendas. Respecto a los alojamientos de pago, ésta osciló entre los 2,6 días de las casas rurales y los 2,2 que permanecieron por término medio los que se alojaron en hoteles.
Respecto a la organización del viaje, la inmensa mayoría lo organizó por su cuenta (hasta un 93%). Solo el 2% lo contrató a través de una agencia de viajes.
Fuente de la noticia: El Norte de Castilla, 30 de Octubre de 2010

