Domingo, 16 Agosto 2026

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Encierro rápido y sin incidentes en Peñafiel

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Un toro que saltó las tablas del ruedo puso la emoción y el espectáculo durante la capea.

La jornada matinal discurrió con tranquilidad y sin incidentes en Peñafiel. A las 9.30 horas se celebró el encierro que, una vez más, fue rápido, a pesar de que dos mansos y un novillo se adelantaron y disgregaron la manada sin causar ningún percance. Todo lo contrario, esta situación ha posibilitado más carreras y mayor lucimiento a los muchos corredores que se han dado cita a lo largo del trayecto que une los corrales del Valdobar y los de la Plaza del Coso.
 
Una vez que los toros recorrieron el itinerario urbano comenzó una entretenida capea en la que no faltó ni emoción ni espectáculo. La primera la puso un toro que saltó las tablas del ruedo, y lo segundo, la emoción, que la pusieron un día más los numerosos cortadores que convirtieron la suelta de morlacos al estilo de la villa -un toro por dentro y otro por fuera del redondel-, en todo un espectáculo para las miles de personas que siguieron el festejo taurino popular desde la arena y desde los balcones.
 
Los cortadores locales Ander García, Francisco Javier Pisador, Leguiche, y Rubén Abad fueron una vez más los que más aplausos arrancaron del respetable, pero también recortadores que son toda una institución de este arte como son Javier Margüello, Pitirri, y Jesús Sanz, El Parri, que demostraron temple y oficio sobre el albero del coso.
 
En cuanto a la evolución de los heridos en la capea matutina del lunes, los dos corneados se mantienen estables aunque la situación del joven cortador de Carpio, quien además de una cornada en la axila presenta un importante traumatismo craneoencefálico, es la que más preocupa en estos momentos. El contusionado en la capea de la tarde, tras ser empitonado por un astado y que tuvo que ser trasladado al Hospital Clínico de Valladolid, ya se encuentra en casa, donde se recupera de las fracturas de dos costillas.
 
La salsa
 
Los ingredientes los ponen los ayuntamientos, pero está claro que la salsa, lo que da el sabor a la fiesta, lo pone la gente con su participación y, sobre todo, con su implicación en la organización de actividades. Con el buen humor por bandera, la peña Zarrapas lleva 13 años desarrollando una de esas propuestas que ya se antojan irrenunciables en los festejos de Peñafiel: los encierros infantiles, idea que exportaron desde Sepúlveda (Segovia) de la peña Las Cadenas.
 
Ayer, al mediodía, se celebró el tercero de los encierros que organiza Zarrapas con toros de juguete y una vez más el recorrido se quedó pequeño para acoger al gran número de pequeños corredores que volvieron a arriesgar el tipo junto a sus progenitores en ajustadas carreras a milímetros de temibles pitones de plástico.
 
Pero la fiesta en Peñafiel no es tal sin su chúndara. El tercero y último se vivió con un importante número de participantes. El pasacalle, que partió de la Plaza de España a las 17.00 horas, como mandan los cánones, en algunos momentos se dividió en dos grupos y en otros instantes hasta en tres.
Por un lado marchaban los más jóvenes que, incesantemente, reclamaban agua a los vecinos asomados en los balcones del recorrido, y por otro, delante de los músicos, marchó el núcleo duro del cortejo, la vieja guardia, un grupo de danzantes que de manera incansable desfiló y bailó el pasodoble La Entrada como establece la ortodoxia.
 
Fuente de la noticia: El Norte de Castilla, 18 de Agosto de 2010