Acueducto romano, más de veinte iglesias románicas, alcázar de origen medieval o catedral gótica se mezclan con una Segovia menos conocida: la casa donde vivió Antonio Machado, el Museo Esteban Vicente o los interiores, de difícil acceso, pertenecientes a algunos monasterios de clausura.
Fiesta curiosa la del patrón de la ciudad, San Frutos Pajarero, y una apetecible gastronomía discurren junto a los esgrafiados o a los muy poco conocidos patios Segovianos.
Las cercanías, grabadas en otoño, dan la nota de color: La Granja, Pedraza, Sepúlveda, las hoces del río Duratón, junto a sus originales castillos, son el colofón de un recorrido aéreo por los alrededores.
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