Ni mucho menos. De hecho, ayer mismo fijó nuevos objetivos, como la ampliación del depósito de rechazos en Martín Miguel, la creación de un punto limpio en la misma planta de Los Huertos o la extensión de la recogida de envases a los municipios más pequeños de la provincia, demandando, de forma indirecta, el apoyo de la Junta. A corto plazo, el también diputado provincial citó la realización de un estudio sobre el tratamiento de los escombros generados en los pueblos como consecuencia de las obras menores.
Tanto Martín Sancho como la consejera de Medio Ambiente realizaron una cerrada defensa de la labor desarrollada en Segovia por el Consorcio Provincial, que gestiona los residuos en base a un modelo que divide la provincia en seis áreas (coincidentes con las cinco plantas de transferencia —Boceguillas, Cantalejo, Cuéllar, El Espinar y Nava de la Asunción— y el CTR de Los Huertos). Además, cuenta con un depósito de rechazos, en la localidad de Martín Miguel, y una red de catorce centros de recogida selectiva de residuos (puntos limpios) en las localidades de Boceguillas, Cantalejo, Coca, Cuéllar, Garcillán, El Espinar, Hontanares de Eresma, La Granja de San Ildefonso, Los Huertos, Riaza, Sepúlveda, Segovia —dos, uno de ellos en fase de contratación— y un punto limpio móvil.
Además, Martín Sancho aseguró, haciendo balance del trabajo del Consorcio Provincial, que el punto móvil creado se ha convertido “en un referente” en Castilla y León, y que la entidad que dirige, cuenta, entre sus principales éxitos, la adquisición de un camión para la limpieza de fosas sépticas.
Junta Ruiz recordó que este modelo de gestión de los residuos urbanos para la provincia de Segovia ha movilizado una inversión de la Junta que supera los 34,6 millones de euros, de los que 13,5 han ido a parar al sellado de 40 vertederos de residuos urbanos.
“Pretendemos garantizar el cumplimiento de los objetivos definidos en las directivas europeas y en el Plan Regional de residuos urbanos y de envases de Castilla y León: reducción, reutilización, recuperación de materiales, valorización energética y eliminación en vertedero”, explicó Ruiz.
La consecución de estos ambiciosos objetivos se traduciría en un doble beneficio ambiental: la recuperación de materiales que permitiera el ahorro de materias primas y, por otra parte, la disminución de la cantidad de residuos a eliminar en vertederos.
Fuente de la noticia: El Adelantado de Segovia, 28 de Julio de 2009

