Los agentes identificaron a estas dos personas y realizaron un registro del interior del vehículo, ayudados por el perro detector de drogas Nico. Se encontraron entonces, debajo de uno de los asientos traseros del turismo, 216 bellotas plastificadas de hachís, con un peso total de 1,6 kilogramos, por lo que se detuvo a los dos ocupantes del coche.
La disposición del hachís en forma de bellotas es un método habitual que, según la Benemérita, utilizan los traficantes para introducir esta sustancia en el interior de España. Estas bellotas son ingeridas por los traficantes para intentar burlar los controles policiales en las aduanas y, una vez en el interior del país, son expulsadas del organismo por medio de laxantes.
Los detenidos y la droga aprehendida han sido puestos a disposición del Juzgado de Instrucción de Sepúlveda.
Fuente de la noticia: Eropa Press, 22 de Abril de 2009

