De las visiones de Toledo desde los Cigarrales, tan sabidas en el imaginario artístico español, tan necesarias en la formación de todo pintor, tan urgidas en la memoria de toda estética desde el Greco a Vázquez Díaz, por ejemplo, hasta las imágenes de Sepúlveda, el paisaje se va conformando entre herencias constructivistas, siempre el cubismo en la retina y en la mano, al que se suma un cierto aire simbolista en el cuadro "Jardines de Mondáriz" (2007), tal vez, la obra más emblemática y pretenciosa de la exposición.
Entre Segovia y Toledo, vemos algunos pequeños cuadros con sabor mediterráneo bien resueltos en su composición y repletos de agilidad y frescura, como "Son Fila IV". Son paisajes casi íntimos, nada retóricos. Visiones imprevistas en las que porque nada se cuenta es donde la pintura con cierta sensibilidad y percepción aparece con más sentido y frescura. No hay elementos sabidos, como las catedrales de Segovia o de Toledo, y por ello el olor y el color atrapan el aire cálido y la luz matizada del Mediterráneo. No siempre la emoción tiene que ver con los tamaños. Ni el paisaje reconocido expresa la mejor pincelada.
Con cierto oportunismo, por supuesto que entendible, se presentan los cuadros de los jardines de la Granja. Tal vez, improvisados, tal vez demasiado evidentes.
El paisaje como arte no es tan sólo pintar esas postales previsibles ni esas composiciones reconocidas, al contrario, hay que superar integrando lo sabido, lo esperado, en una emoción nueva, en una impronta imprevista.
Miró solía decir que crear era ese empeño, esa inquietud, ese "andar buscando" que por una parte te exige una permanente investigación y por otra una exigente insatisfacción.
Ahora nos parece entender el título que, como manifiesto implícito, integra la exposición, "la vista extendida" es ciertamente una actitud, una disposición.
EL ARTISTA
Mateo Ripoll es un joven pintor mallorquín.
Estudió Bellas Artes en Valencia.
Ejerce la docencia en un instituto de bachillerato de Mallorca.
En 2004 fue becario del Curso de Pintores Pensionados del Palacio de Quintanar de Segovia.
Ha realizado un buen número de exposiciones individuales y colectivas.
Es la segunda vez que expone en la Galería Zaca de S. Ildefonso.
Rodrigo González Martín
Fuente de la noticia: El Adelantado de Segovia, 29 de Diciembre de 2008

