Viernes, 14 Agosto 2026

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José Antonio Linage Conde será nombrado ‘hijo predilecto’ de la villa

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El 9 de octubre de 1931, el mismo día que un cura de Turégano llamado Jerónimo García Gallego defendía con ardor en las Cortes de la República la labor realizada por los frailes españoles a lo largo de la historia, nacía en Sepúlveda un niño, José Antonio Linage Conde, que con el paso de los años acabaría por convertirse en el máximo experto de la orden benedictina y en el más prolífico escritor de su villa natal, labores por las que este fin de semana recibirá el nombramiento de ‘hijo predilecto’ del lugar donde vino al mundo.

Desde su tierna infancia, Linage Conde dio sobradas muestras de estar dotado de una inteligencia fuera de lo común, creándose en torno a él una suerte de leyenda que todavía hoy le ruboriza. A los seis años ya escribía cuentos, en letras mayúsculas, al ser estas las únicas que le habían enseñado antes del estallido de la Guerra Civil.

Estudió más tarde en los claretianos de Aranda de Duero y en el Instituto de Segovia, pasando después a Madrid, donde cursó la carrera de Derecho. “Me gustaba tanto estar en Sepúlveda que hice los cuatro primeros cursos por libre”, recordaba ayer. Ya con el título, se presentó a las oposiciones de notario, aprobando en el primer intento, lo que le convirtió en el más joven de España de la profesión, con 23 años.

Su primer destino fue Fortuna (Murcia), desde el que pasó a Teruel, ciudad donde aprovechó su estancia para cursar Filosofía y Letras (en la Universidad de Valencia). Salamanca y Madrid fueron las otras dos ciudades en las que ejerció como notario, hasta su jubilación a la edad de70 años.

“Me gustaba mi trabajo como notario, pero prefería el relacionado con Filosofía y Letras”, confiesa Linage Conde, cuya tesis doctoral se tituló “Los orígenes de los benedictinos en España”, preámbulo de su magna obra “Historia general de los benedictinos”, de siete tomos, editada simultáneamente en castellano y portugués, y en la actualidad en fase de traducción al alemán.

La bibliografía de Linage Conde se completa con cerca de 30 volumenes y alrededor de medio millar de extensos artículos de temática histórica. Aunque su obra preferida es , según confiesa, “Las cofradías de Sepúlveda”, dice que lo que más le divierte en la actualidad es escribir artículos para los programas de fiestas de Sepúlveda, Alcalá la Real (Jaén) u otras localidades donde le solicitan algún pequeño texto.

Más allá de estos sencillos trabajos, asegura que ahora se dedica “en exclusiva” a investigar sobre la historia de Sepúlveda, de la que advierte que “no termina en la Edad Media, sino que sigue siendo muy rica hasta hoy en día”.

Sobre el homenaje de este fin de semana, agradece especialmente que haya sido impulsado “por una iniciativa popular y espontánea”. Y, queriendo explicar lo que supone para él tal honor, recurre a una frase suya, escrita a un amigo, jesuita residente en China, en la que reconocía que Sepúlveda era “mi asignatura pendiente”. “Entiendo este nombramiento como un reconocimiento de mis vecinos hacia mí, pero más que por mis méritos intelectuales, como paisano suyo. En ese sentido, creo que he aprobado la asignatura”, concluye.

Participación

Con motivo del homenaje a Linage Conde se reunirán en Sepúlveda numerosos amigos suyos. Así, tras la comida en el “Fogón del Azogue” (abierta a todo el público, al precio de 48 euros) tendrá lugar una tertulia, en la que participarán, entre otros Antonio Ruiz, Francisco Fuentenebro, Tomás Calleja, Ignacio Sanz o el padre Clemente Serna.

Por otra parte, y coincidiendo con el homenaje, el edificio del Reloj acogerá una exposición bibliográfica con los principales libros y artículos escritos por el cronista oficial de Sepúlveda.

Fuente de la noticia: El Adelantado de Segovia, 15 de Octubre de 2008