El objetivo de esta nueva senda es ofrecer alternativas de recreo tanto a las gentes de la zona, ya que la senda enlaza las localidades de Burgomillodo y Carrascal del Río, como a los visitantes.
El trayecto discurre por caminos no asfaltados de forma paralela a la margen izquierda del río Duratón, utilizando vías de servidumbre y zonas del dominio público hidráulico, que discurren por zonas de pinar y bosque de ribera.
Carteles y paneles
Se han instalado dos carteles de inicio de senda, carteles de dirección y diversos paneles interpretativos sobre los ecosistemas, vegetación, fauna y paisaje de la zona. También se han recuperado elementos etnográficos del Molino de Carrascal del Río.
Esta senda y la de La Glorieta se suman a otras ya existentes como la de los Dos Ríos, que constituye un recorrido circular muy completo donde se pueden apreciar, además del paisaje del cañón, numerosos elementos del patrimonio histórico y artístico de Sepúlveda. Otro de los recorridos es el que va desde el Puente de Talcano al Puente de Villaseca, una senda lineal ideal para senderistas y ciclistas. Recorre la mitad oriental del fondo del cañón bordeando el río y sus principales atractivos son el paisaje y la riqueza de fauna y flora o el camino de acceso a la Ermita de San Frutos, uno de los lugares más atractivos del Parque Natural por sus impresionantes vistas. Para llegar hasta la ermita hay que tomar una superficie de tierra desde Villaseca, que a velocidad moderada, se puede recorrer con un turismo.
Según palabras de la alcaldesa de Sepúlveda, Concepción García, estos lugares cada vez reciben «más visitantes porque con idóneos para aquellas personas que durante unos días quieren practicar senderismo, al mismo tiempo que conocen uno de los parajes más atractivos de Castilla y León».
Fuente de la noticia: El Norte de Castilla, 19 de Agosto de 2008

