Aldealcorvo, Sebúlcor o Aldeonsancho son algunos de los pueblos que han sufrido hurtos.
El penúltimo caso ha tenido como protagonista a la pequeña localidad de Consuegra de Murera, dependiente del Ayuntamiento de Sepúlveda, cuyos vecinos han estado un par de semanas sin servicio telefónico. Los ladrones se llevaron cerca de ocho kilómetros de cable de cobre, valorados en unos 23.000 euros, que han tardado en reponerse “muchísimo tiempo”, en opinión de los vecinos.
El alcalde del lugar, Teodoro Tanarro, llegó a decir que el pueblo estaba “prácticamente incomunicado”. “Casi todos somos mayores y o no tenemos móvil o si lo tenemos no nos acertamos con él. Entonces, ¿cómo nos apañamos?”, lamentaba el regidor antes del restablecimiento del servicio, el pasado viernes.
Mientras, Telefónica muestra su “desesperación” ante lo que considera “una situación preocupante”. “Lamentamos el daño que estos delitos generan a nuestros clientes, y reiteramos que nuestra compañía no es culpable, sino víctima”, indica Telefónica. De hecho, la persistencia en los robos está creando problemas de suministro a la compañía, ya que la empresa fabricante de cable de cobre está “desbordada de trabajo”, un hecho que deriva en un retraso en la entrega del material y, como consecuencia, un incremento en el periodo de tiempo necesario para el restablecimiento del servicio tras una sustracción, tal y como ha ocurrido en Consuegra de Murera.
Resuelto el problema en esta pedanía, el día 8, se ha reproducido a muy pocos kilómetros, en Sepúlveda, donde el pasado fin de semana tuvo lugar un corte de cable de cien pares urbano que afectó a 19 líneas, aunque en este caso pudo ser repuesto el servicio telefónico en breves horas.
Consciente de la problemática, la subdelegada del Gobierno, María Teresa Rodrigo, ha solicitado a Telefónica que denuncie “lo antes posible” los robos, para así poder diseñar dispositivos que lleven a la detención de los culpables. Tras insistir en la dificultad de controlar todo el cableado telefónico de la provincia, Rodrigo calificó como “fundamental” que Telefónica acometa un plan de instalación de sensores en los cables, de tal forma que salte la alarma cuando sean manipulados irregularmente. “Nos permitiría actuar de una forma mucho más rápida”, aseguró la subdelegada del Gobierno.
Al respecto, Telefónica cree que, efectivamente, dichos sensores limitarían los robos, aunque la compañía no quiere desvelar si ya ha iniciado tal operación, que, eso sí, dice que tendría “elevado coste”.
Fuente de la noticia: El Adelantado de Segovia, 12 de Agosto de 2008

