La Hermandad de San Frutos del Duratón continúa con su iniciativa de realizar, en distintas etapas, el camino que recorrían antiguamente los monjes para desplazarse desde el monasterio de Silos a San Frutos.
El priorato no contaba con unos monjes fijos y acudían por temporadas o algunos como una forma de “castigo”, y tenían que desplazarse hasta la ermita. Una ruta que la Hermandad se ha propuesto realizar caminando, recuperándola y financiándola parcialmente completando los gastos de cada etapa.
El 16 de noviembre fue el día elegido para la tercera etapa entre Tubilla del Lago y Gumiel de Izán. El autobús recogió a primera hora de la mañana a los primeros caminantes en Sepúlveda. Las siguientes paradas fueron: El Valle de Tabladillo, Burgomillodo, San Miguel de Bernuy y Aranda de Duero. Un total de 36 personas realizaron esta ruta fácil y con buen tiempo hasta llegar a Gumiel donde visitaron su iglesia, pudieron compartir la Eucaristía que ofició Jaime Izquierdo, sacerdote de San Frutos y que participó en la etapa, y tuvieron una sorpresa final. Mientras comían reponiendo fuerzas, un vecino se ofreció a enseñarles su bodega que estaba próxima a la plaza y les obsequió con una botella de vino de su cosecha. Con ese buen sabor de boca, se hizo más agradable el camino de vuelta que terminó donde había empezado: en Sepúlveda.

