Sábado, 15 Agosto 2026

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Pregón de la Fiesta de los Fueros 2024

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Para todas aquellas personas que no pudisteis escucharlo, aquí os dejamos el Pregón de la Fiesta de los Fueros 2024 de Pablo Alonso Antón:

Buenos días Sepúlveda.

Ilustrísima alcaldesa, concejales, demás autoridades, queridos paisanos sepulvedanos, visitantes a nuestra villa medieval. Muchas gracias Irene por tus palabras y por acordarte de mí ofreciéndome dar el pregón de esta fiesta tan emblemática para Sepúlveda. Aparte de sepulvedano, soy un gran aficionado a todo lo medieval por lo que no me podía negar, además, me llena de orgullo. Os diré que en mi casa de Soria tengo una bodega construida y decorada totalmente medieval, eso sí, con un gran escudo de Sepúlveda que hice con siete grandes llaves de las de antes, los que queráis verla, estáis invitados y os hago una visita guiada. No he sido especialmente dotado para la oratoria, por lo que os pido disculpas de antemano por los fallos que seguro voy a cometer, también os quiero tranquilizar, porque, ni os voy a hablar en castellano antiguo, ni me voy a extender demasiado, ni me voy a ir por los cerros de úbeda.

Para preparar las cuatro cosas que os voy a contar en este pregón he tenido que estar toda esta última semana encerrado, velando armas.

En este fin de semana celebramos la Fiesta de los Fueros con la que recordamos la Sepúlveda medieval, pero, sobre todo, exaltamos el Fuero de Sepúlveda, que aunque algunos piensan que solo es uno, en realidad, como bien reza el cartel anunciador de la fiesta de este año, son dos, el Fuero Breve y el Fuero Extenso. No obstante, lo solemos nombrar en singular, que tampoco está mal dicho porque uno está contenido en el otro, y, por otra parte, suena algo más solemne. Tenemos en Sepúlveda el privilegio y el orgullo de poseer uno de los fueros más importantes que se otorgaron en la Edad Media. Fue aplicado en otras muchas poblaciones de aquel tiempo. Ha sido investigado y estudiado por historiadores de todo el mundo. En el primer Simposio de Estudios Históricos celebrado en Sepúlveda en el año 2004, organizado por la Asociación Cultural Amigos de la Villa y Tierra de Sepúlveda, estuvieron representadas las doce universidades más importantes de España. En el segundo simposio celebrado en 2006 participaron universidades de Múnich, de Catania, de Lisboa, la Universidad estatal de Moscú con la asistencia de tres profesores, uno de los cuales hizo una traducción del castellano antiguo al ruso del Fuero de Sepúlveda.

Su Historia ya la conocéis, Sepúlveda, que fue reconquistada por el conde Fernán González en el año 940, quedó en la frontera con los musulmanes y para estimular la repoblación y la defensa de las zonas reconquistadas donde, además, se arriesgaba la vida, se otorgaron a sus habitantes numerosos privilegios económicos, civiles, administrativos y penales. De esta forma, el propio Fernán González primero, el conde García Fernández y el rey Sancho 111 de Navarra después, van concediendo estos privilegios y normas a Sepúlveda que dan lugar a un ordenamiento jurídico medieval recogido en el Fuero Breve, que se convierte en ley escrita, una vez confirmado el 17 de noviembre del año 1076 por el rey Alfonso V1 y su mujer Inés, y digo también su mujer porque así lo relató el propio rey en su declaración de confirmación.

De este Fuero Breve, llamado también latino por estar escrito en latín, no se conserva el original, se hicieron varias copias custodiándose una en el Archivo Municipal de Sepúlveda, otra en el monasterio de Silos y otra en el Archivo Nacional de Lisboa. Más adelante, El propio Concejo de Sepúlveda redacta un nuevo texto recogiendo el Fuero Breve y las leyes y costumbres desarrolladas posteriormente, que constituyen el Fuero Extenso. Con este nuevo texto, el Concejo de Sepúlveda envió a sus personeros a las Cortes que se celebraban en Medina del Campo donde consiguieron que sea ratificado por el rey Fernando 1V de Castilla en el año 1305. El manuscrito original de este Fuero Extenso, que está escrito en castellano antiguo o romance, por lo que también se le conoce como el fuero romanceado, sí se conserva en el Archivo del Ayuntamiento de Sepúlveda, tiene 50 hojas en pergamino, 46 ocupa el fuero y 4 hojas en blanco rellenadas con notas y confirmaciones; consta de un preámbulo y 254 disposiciones referentes a 300 aspectos relativos a las normas de convivencia que tenían que cumplir los habitantes de Sepúlveda. Este Fuero establece también los límites del Alfoz, formado por 39 pueblos, lo que ahora conocemos como Comunidad de Villa y Tierra de Sepúlveda.

Estos datos están recogidos del trabajo de Carmen Menéndez Onrubia, nuestra querida Mamen, del Consejo Superior de Investigaciones Científicas, publicado en 2007 en el Libro Museo de los Fueros, Sepúlveda, Junta de Castilla y León. Pero el Fuero de Sepúlveda no tendría razón de ser sin la existencia del Concejo. Posiblemente algunos de vosotros me relacionáis con el Concejo de Sepúlveda por el concurso de fotos que hice y os voy a explicar el por qué. El concurso consistía básicamente en acertar donde se encontraba un detalle de Sepúlveda que publicaba en internet con una foto cada semana. Se iban sumando las puntuaciones de las respuestas, y al final del concurso, los ganadores eran obsequiados con un cuarto de cordero asado, además de otros premios y regalos.

La cuestión estaba en que hacía suponer que el concurso lo organizaba el Concejo de Sepúlveda, que así mismo corregía y calificaba las respuestas, todo ello rodeado de mucha parafernalia como que las bases del concurso, los carteles, las puntuaciones y las clasificaciones se publicaban en pergaminos medievales, la sede del Concejo estaba en el edificio de la Prisión del Concejo de la Plaza del Trigo aprovechando el rótulo que tiene en la puerta, incluso publiqué fotos cambiando la palabra prisión por la de sede. De ahí mismo, salía el Concejo en la fiesta que se llamaba El Festejo del Concejo, para asistir a la entrega de premios que hacíamos en el transcurso de una divertida comida degustando el típico cordero asado de Sepúlveda. Por cierto, el primer año contamos en la comida con una amena charla sobre el Concejo de Antonio Linage, que posiblemente sea uno de los que más sabe de los fueros de Sepúlveda.

Pero lo más entrañable de todo era que El Concejo estaba personificado en los ancianos de la Residencia de Sepúlveda , que participaban en el desfile medieval, acudían a la comida, por supuesto invitados, entregaban los premios, diplomas y medallas, y pasaban un día estupendo para ellos, quiero recordar en este momento al gran Isidro que lo disfrutó como nadie. En una de las ediciones del concurso regalé a los que lo solicitaron más de treinta copias, que encuaderné en formato medieval, del trabajo de Agustín Bermúdez que hizo como tesis doctoral en la Universidad de Alicante con el título “La Organización del Concejo de Sepúlveda según el fuero de 1305”.

En este trabajo, que como he dicho está basado en el Fuero Extenso, se cuenta como el Concejo de Sepúlveda tenía una amplia delegación de facultades reales que permitía un marcado autogobierno de la villa, aunque también había dos delegados regios en el Concejo (como los delegados del gobierno actuales), que se llamaban: El Señor de la Ciudad y El Merino. El Señor de la Ciudad tenía en realidad pocas funciones en el Concejo, se limitaba prácticamente a participar, junto al Juez de la villa, en las penas de procesos de homicidio, hurto o incendio de una casa. El Merino, como cosa curiosa, determinaba la pena que había que imponer al que le matara a él mismo, siendo también curioso lo poco gravada que resultaba esa pena. Eso sí, estaba prohibido ser merino a los propios vecinos de Sepúlveda y lógicamente a los musulmanes.

El Concejo de Sepúlveda se reunía el primer domingo después de la festividad de San Miguel para elegir a sus oficiales. Los más importantes eran el Juez y los alcaldes. El Juez como requisito tenía que tener casa habitada y caballo desde un año antes (vamos, como tener coche ahora). Se elegía por un turno ya establecido y si no se pudiera hacerlo así, se sorteaba entre cinco candidatos propuestos por el Juez y los alcaldes salientes. El cargo de Juez tenía una validez de un año y era remunerado por el Concejo. Su principal función era la administración de justicia, pero también tenía que custodiar en su casa las prendas que se entregaban como fianza.

Los alcaldes se elegían anualmente y también tenían que tener casa y caballo, se elegía uno por cada distrito parroquial, si en alguno no había acuerdo lo decidían los alcaldes salientes. Tenían, además de la judicial, otras funciones municipales como por ejemplo inspeccionar los molinos, vigilar el tamaño de las herraduras, controlar los perros sin bozal, establecer la condición de mala mujer, vigilar el peligro de caída de vigas, de muros o de incendios. No tenían retribución directa por parte del Concejo, pero se beneficiaban de las multas y compensaciones económicas de muchos delitos. Otros nombramientos curiosos elegidos anualmente por los concejales eran: Los Escribanos que tomaban posesión bajo juramento ante el Concejo. Su principal obligación era la fidelidad en la lectura de los documentos y textos legales. Y para evitar prevaricaciones, estaban protegidos por el Fuero de posibles presiones del Juez o de los alcaldes.

Los Andadores que trasladaban los mensajes del Juez y los alcaldes, se supone qué andando, claro, los pobres no disponían de caballo. Los Portazgueros para la recolección de impuestos, no podían ser ni musulmanes ni vecinos de Sepúlveda. Los Caballeros que eran cuatro personas que vigilaban el monte, adelantándose al actual Seprona. En fin, sería muy bonito que en la actualidad el Ayuntamiento recuperase el nombre de Concejo. No sé si será de obligado cumplimiento utilizar la palabra Ayuntamiento, pero si es así, supongo que se podrá añadir un apellido y que se pueda llamar Ayuntamiento, Concejo de Sepúlveda, por lo menos que pudiera quedar escrito así en la puerta de entrada. Y puestos a pedir, también propondría que se formalizara como himno oficial el cántico “Sepúlveda patria querida”, como han hecho en Asturias con su Asturias patria querida o en Galicia con la Rianxeira.

Volviendo a la Fiesta de los Fueros, que si no existiera habría que inventarla, tenemos que conseguir que sea un referente en este tipo de eventos que atraiga a mucha más gente. Para ello deberíamos colaborar todos los vecinos haciendo piña. El propio Fuero de Sepúlveda incita a la solidaridad vecinal castigando a los vecinos que no se ayuden entre ellos o incluso a quien proteja al enemigo de un vecino. Tenemos ya un amplio programa de actividades, se podría incluir alguna más, como por ejemplo, un torneo medieval, un certamen de música medieval, pero sobre todo habría que hacer algo que sea propio y exclusivo de Sepúlveda. Y podría ser una gran representación teatral de la conquista de Sepúlveda con la lucha entre Fernán González y Abubad, en la que participe una buena parte de los vecinos del pueblo y culminarla, con la entrega solemne del fuero por parte del rey Alfonso VI al Concejo de Sepúlveda.

Sería un espectáculo bonito de ver y una atracción singular de Sepúlveda como lo son el Misterio de Elche, el Motín de Aranjuez o la representación del Caballero de Olmedo en el propio Olmedo. Pero necesitaríamos un gran escenario que lo realce, sería ni más ni menos tener una bonita muralla. Yo, sin meterme en camisa de once varas, solicito aquí la restauración de la muralla de Sepúlveda, que quede completo el bonito paisaje medieval de la villa, que podamos presumir mucho más de las siete puertas y de las siete llaves. Qué, terminada la Fiesta de los Fueros, podamos seguir exportando nuestra identidad medieval, tenemos que seguir la inercia de Ana con su Sepúlveda viva y sus bonitas visitas teatralizadas. No nos podemos quedar en babia. Lo medieval está de moda, lo demuestra la cantidad de mercados medievales que existen, incluso se ha abierto recientemente un parque temático medieval con gran éxito de público.

Sepúlveda tiene en este sentido un gran potencial turístico que no debemos desperdiciar. Y no se trata de que volvamos a la Edad Media, todo lo contrario, se trata de conseguir un futuro para Sepúlveda, que se creen puestos de trabajo, que vuelvan las familias que se marcharon, que vengan nuevas familias, que vuelvan a abrirse los comercios que se cerraron, que se vuelvan a abrirlos restaurantes. En definitiva, conseguir lo que consiguieron los Fueros en la Edad Media, la repoblación de Sepúlveda. Ya hubo intención de restaurar la muralla en 1987, incluso quedó realizado un minucioso estudio histórico, geológico y arqueológico que se podría retomar. ¿Si la pudieron construir en el siglo XI, no vamos a ser capaces de reconstruirla en el siglo XXI? Existen los fondos europeos que se podrían solicitar para su financiación. Sin irnos muy lejos de aquí, en Soria capital se está reconstruyendo la muralla con estos fondos europeos.

Con una espectacular muralla podríamos competir con otros pueblos o ciudades medievales, incluso fuera de nuestras fronteras como la bonita ciudad francesa de Carcasonne. Y no solo competir, también colaborar con ellas con hermanamientos, intercambios culturales y de actividades medievales. Existen circuitos turísticos por las principales ciudades medievales europeas. Por qué no vamos a aspirar a formar parte de algún circuito europeo de pueblos medievales. Maderuelo, precioso por otra parte, fue elegido el año pasado el pueblo medieval más bonito de España. También el año pasado, en una relación de los 9 pueblos medievales con encanto de Castilla y León, uno por cada provincia, en la de Segovia no figuraba Sepúlveda. ¿No sentimos un poco tocado nuestro orgullo? Con la muralla restaurada también seríamos nosotros campeones de Europa, de la Europa medieval. Bueno, no sé si me he venido un poco arriba.

Para terminar este pregón permitidme que os lea un poema popular, que seguro los más mayores conocéis, que era recitado frecuentemente por el bueno de Domingo, nuestro recordado Minguín. Y dice así: Existió una villa muy antigua que se llamó Septempul vestida de esmalte azul. Sus límites judiciales son, que muy claro se demuestran, hacia el norte Riaza y hacia el sur Cuellar. Todos sus pueblos son agregados tantos que no voy a contar en esta. Al asomar la loma, se desjirla la ribera del Caslilla, señor qué panorámica, qué maravilla.

Al otro lado, el gran cañón del Duratón, qué grandeza, qué emoción. Subo tan sofocado por tan particulares cuestas y al llegar a la plaza veo las casas que fueron obradas en ella. Llego bajo el reloj y mi vista se queda yerta viendo grabadas las siete llaves que cerraban las siete puertas. Y que dicen que un día la ocuparon más doce mil cabezas y catorce iglesias. Y que el grande entre los grandes, el conde Fernán González arriesgando su vida defendió con gran vehemencia. Así que, si un día usted, pega con la inmensa suerte, es rico y buen ciudadano, no olvide dar la mano a un sepulvedano.

¡¡ VIVA SEPÚLVEDA!!

¡¡ VIVA LA FIESTA DE LOS FUEROS!!

¡¡ VIVA LA MURALLA DE SEPÚLVEDA!!

¡¡ VIVA EL CONCEJO!!