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Un segoviano muy recordado

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Hoy se cumplen 20 años del fallecimiento en Pamplona de su Alteza Real Don Juan de Borbón, Conde de Barcelona, hijo adoptivo de Segovia y Medalla de Oro de la provincia y de la capital segoviana.

Don Juan de Borbón, Conde de Barcelona, quien pudo ser Juan III de España pero renunció a sus derechos dinásticos —que cedió a su hijo, el Rey Juan Carlos I—, falleció hoy hace veinte años en la Clínica Universitaria de Navarra, en Pamplona, donde permanecía ingresado desde el mes de septiembre de 1992.

EL ADELANTADO, que ese día, antes de que la Casa Real informara del deceso, había sacado ya su entonces habitual edición vespertina, publicó una especial de 16 páginas, convirtiéndose en el primer periódico español en ofrecer tan amplia cobertura.
‘España, de luto’ titulaba el decano de la prensa segoviana al día siguiente, 2 de abril, en otra edición especial, matutina, recordando en 27 páginas la trascendencia de la figura de Don Juan para España, para la Monarquía y para la provincia de Segovia, ya que desde su vuelta del exilio había hecho gala de su ‘segovianismo’.

Había nacido en La Granja el 20 de junio de 1913 y ese mismo día EL ADELANTADO publicaba ya una noticia del “alumbramiento de la reina” Victoria, esposa del Rey Alfonso XIII.

“La reina Victoria, que ayer jueves pasó el día sin molestias y paseó en automóvil con la reina doña Cristina y la princesa doña Beatriz, sintiose indispuesta cerca de las doce de la noche. El conde de San Diego reconoció a su majestad y pudo observar que el alumbramiento se presentaba en muy buenas condiciones y con rapidez. La reina dio a luz a la una y treinta de la madrugada un robusto niño. Una batería de la guarnición hizo una salva de 22 cañonazos”. Así informaba el corresponsal del diario en La Granja del feliz acontecimiento; y añadía: “La presentación del nuevo infante se efectuó con arreglo al ceremonial de costumbre. Asistieron todos los personajes palatinos, la familia real, el presidente del Consejo, el ministro de Gracia y Justicia y las autoridades civiles y militares de San Ildefonso y de Segovia. El estado de doña Victoria es satisfactorio”.

Tercer hijo de Alfonso XIII, fue jefe de la Casa Real de España en el exilio desde el 15 de enero de 1941 hasta el 14 de mayo de 1977, cuando hizo renuncia oficial de sus derechos en favor de su hijo el rey Juan Carlos I, reservándose el título de conde de Barcelona.

Tras la muerte de Franco, Don Juan retomó el contacto con la tierra que le vio nacer gracias a personalidades monárquicas que le habían sido leales. Así, su primer acto oficial en la provincia lo protagonizó en mayo de 1982, cuando recibió en Segovia el nombramiento de Regidor Mayor Perpetuo de la Junta de Nobles Linajes.

El decano de esta junta de la nobleza segoviana, Antonio Gallego, marqués de Quintanar, aseguraba en 1993 que al volver a España, con 62 años, Don Juan redescubre Segovia y cada vez se siente más atraído hacia ella.

El 27 de diciembre de 1981 solicitan al padre del Rey que acuda a Segovia para presidir la Junta de Nobles Linajes, lo que hace el 24 de mayo de 1982 en la Sala Capitular de la Catedral segoviana.

Los segovianos mostraron su afecto hacía Don Juan, congregándose a las puertas de la Catedral. Posteriormente, hubo una recepción en su honor en la Sala de Reyes del Alcázar.

Cuatro años después, coincidiendo con la festividad del patrón de la ciudad de Segovia, San Frutos, el 25 de octubre de 1986, el Conde de Barcelona recibe en el Salón de Plenos del Ayuntamiento la Medalla de Oro de la ciudad y el nombramiento de Hijo Adoptivo. Era alcalde Emilio Zamarriego Monedero.

“Estos títulos los llevaré con la mayor satisfacción, pues en definitiva soy un segoviano que vuelve a la tierra de su nacimiento, que siempre se distinguió por su lealtad a la Monarquía”, fueron sus palabras, tras agradecer las distinciones. Antes, el regidor segoviano le había recordado que “estáis en vuestra casa porque desde los tiempos de Fernán González Segovia es la casa del Rey. Estáis en la casa de Alfonso X El Sabio, en la casa de Juan II de Castilla, de nuestro rey Enrique IV, que a esta ciudad llamaba ‘mi Segovia’ y la de Isabel, su hermana, a quien lo segovianos llevaron al trono”.

La estancia del Conde de Barcelona en Segovia había comenzado por la mañana, con la llegada al Palacio del Marqués del Arco, José Luis Porras e Isla Fernández, con quien le unía una buena amistad y, además de participar en los actos litúrgicos y en la procesión en honor a San Frutos, presidió la sesión de la Junta de Nobles Linajes y el juramento de sus nuevos caballeros, entre ellos el editor de EL ADELANTADO, Carlos Herranz Cano, marqués de Lozoya.

Al mes siguiente, coincidiendo con una visita a su amigo Javier Gil de Biedma, conde de Sepúlveda, a la villa segoviana del mismo nombre, recibió la Insignia de Oro de esta localidad, siendo alcalde José María Sacristán Lozoya.
Coincidiendo con su 75ª onomástica, el 20 de junio de 1988 Don Juan recibió un sentido y emotivo homenaje en el lugar de su nacimiento, La Granja.

Medio millar de personas asistieron a este acto en el que Su Alteza Real estuvo acompañado por sus hermanas Margarita y Pilar, su nieta la Infanta Cristina y otros miembros de la Familia Real.

Entre las personalidades que cumplimentaron a Don Juan ese día en el Palacio Real de La Granja se encontraba el presidente de la Junta de Castilla y León en ese momento, José María Aznar; el alcalde de Madrid, Juan Barranco, o el diplomático José María de Areilza, así como doce nacidos en La Granja el mismo año que él. De hecho, una semana antes, había celebrado una cena privada con estos últimos en un conocido restaurante granjeño, con un menú sencillo: sopa castellana y huevos fritos con patatas.

El director de EL ADELANTADO en 1988, Pablo Martín Cantalejo, le hizo entrega de un ejemplar conmemorativo del diario segoviano, que el Conde de Barcelona agradeció y ojeó con interés .

Fuente de la noticia: El Adelantado de Segovia, 1 de abril de 2013