María Bernal Sanz, Presidenta de la Asociación Cultural "Amigos de la Villa y Tierra de Sepúlveda y miembro de Eurpa Nostra, fue la pregonera de las fiestas de Covarrubias.

La Asociación Cultural Amigos de la Comunidad de Villa y Tierra de Sepúlveda celebró el verano pasado el hermanamiento de Sepúlveda con el municipio burgales de Covarrubias y como consecuencia de ello, la Presidenta de la Asociación fue invitada a dar el pregón de ésta localidad.
María Bernal estuvo acompañada en todo momento por el alcalde de Sepúlveda, Ramón López.
El pregón tuvo lugar el pasado viernes, 23 de septiembre, a las 19:15 horas.
PREGÓN DE FERIA:
¡Buenas Noches!
Ilustrísimo Señor Alcalde y Corporación de Covarrubias, autoridades, Reina y Damas de Honor que vais a presidir las Fiestas patronales de la Villa Rachela, miembros de las Peñas, invitados y visitantes, amigos todos.
Antes de comenzar mi Pregón, quiero agradecer con todo mi afecto y cariño a esta Villa el que me haya hecho Pregonera de las Fiestas de este año 2016, en honor de los Patronos San Cosme y San Damián, porque sin lugar a dudas, las fiestas del pueblo es el acontecimiento más importante del año.
Cuando se me comunicó que había sido designada para realizar este acto, acepté con ilusión, sin pensarlo ni dudarlo un instante, porque el cariño a esta hermosa villa rachela se remonta a más de cuarenta años en que anduve paseando por estos andurriales, por las tierras de Lara y al pisarlas siempre me venían a la memoria aquellos versos del romancero que nos hacían leer en el colegio y que nunca he olvidado, porque siempre me parecía ver que…
” a cazar va Don Rodrigo y aún Don Rodrigo de Lara
que yace la gran siesta debajo de la verde haya….”
por esto comprenderéis que el estar hoy con todos vosotros compartiendo la inauguración de las fiestas de Covarrubias estoy gozando de un gran honor y de la más ilusionante de las tareas.
Se espera de un Pregón que diga algo nuevo y que recuerde a la vez algo ya pasado sobre la historia del pueblo y también dicen que el Pregonero debe de contar sus propias vivencias, sin olvidar que él no es el protagonista, sino uno más en la historia que cuenta el pregón de la Villa rachela, la de las Cien Fuentes.
Pues bien, no cabe la menor duda de que vosotros sois los protagonistas de la fiesta. Debéis estar muy orgullosos de vuestra hermosa Villa que cuenta con una importante y larga historia y también tenéis la suerte de haber nacido aquí donde la tradición, la leyenda y la realidad os ha regalado una riqueza histórica incalculable difícil de exponer en estos momentos, pero que seguro la lleváis dentro de vuestros corazones junto a los valores tan dignos de elogiar.
Y quiero deciros también, que al no haber nacido en esta villa me resulta un tanto difícil resaltar hechos y circunstancias que suelen sacarse del arcón de los recuerdos en estas ocasiones, por eso creo que es el momento oportuno de dar rienda suelta a los sentimientos, dedicar un recuerdo a la historia que os une con mi tierra, y agradecer este privilegio que me habéis brindado, porque he de repetir que no hay muchas ocasiones tan especiales como esta para manifestar de la forma más sentida los elogios que merece vuestra querida villa rachela.
Porque además es parte de mi Castilla, en la que nací y de la que desciendo tras muchas generaciones, lo que me lleva a la conclusión de que también es un privilegio estar aquí esta noche dando el pregón inaugural de vuestras Fiestas Patronales.
Muchas gracias querido Alcalde, no podía negarme a tu propuesta porque la he aceptado con gran ilusión y satisfacción, aunque no dejo de reconocer que al no ser nacida en esta Villa es una gran responsabilidad para la que voy a tratar de echar el resto… como suele decirse.
También hay que admitir, como no, que cantar las alabanzas de Covarrubias me resulta muy fácil. Aparte del entusiasmo y la buena voluntad, está el paisanaje que nos une, por eso más que un pregón quiero compartir con todos vosotros este momento haciendo un elogio a los muchos y variados acontecimientos que a lo largo de los siglos se han sucedido en este trozo de tierra castellana tan unida a la mía a pocas leguas de aquí.
Además os confieso que Covarrubias, Caleruega , Santo Domingo de Silos y todos estos alrededores han formado parte de las excursiones que solíamos hacer mi marido y yo siendo novios y de esto , como decía, hace ya más de cuarenta años, lo que viene a confirmar aquello de lo que os hablaba sobre los sentimientos.
Yo nací por casualidad en Valladolid por el destino de mi padre, pero tanto el cómo mi madre eran naturales de la Comunidad de Villa y Tierra de Sepúlveda, y nueve generaciones anteriores, por las dos partes, formaron parte de la población de esta Comunidad regida por vuestro buen Conde Fernán González que hace más de mil años conquistó Sepúlveda y la repobló concediéndole el Fuero que fue el primer germen de Derecho Local concebido para establecer un orden y atraer repobladores a esa zona extremadamente peligrosa por su situación fronteriza con las tierras musulmanas.
Precisamente y dadas las referencias históricas que unen a Sepúlveda y Covarrubias, la Asociación Cultural “AMIGOS DE LA VILLA Y TIERRA DE SEPÚLVEDA” de la que forma parte Don José Lara Alen, descendiente directo del Conde Fernán González, se ha auspiciado el hermanamiento de las dos Villas, hecho sobre el que se vienen realizando gestiones desde hace varios años y que este año se han hecho realidad, gracias al buen trabajo y entendimiento por parte de las correspondientes Corporaciones Locales y Alcaldes de cada una de las Villas. Otro de los motivos de satisfacción por el que en este momento me siento satisfecha de estar entre vosotros.
Sin embargo no he tenido la suerte de estar anclada materialmente en estas tierras, porque la vida me ha llevado por muchos derroteros. En primer lugar como hija de militar los traslados formaban parte de nuestra vida familiar. Mi marido también tuvo varios destinos, y por añadidura he desarrollado mi vida profesional por cualquier parte del mundo en la compañía IBERIA en la que he trabajado durante 32 años. Pero eso sí, por encima de todo, mi tierra ha sido siempre mi tierra, la que me vio nacer y de donde procedo y esa es hermana de la vuestra y a la que nunca he faltado para visitar y gozar de sus encantos cuando mis obligaciones me lo han permitido. Pasar unos días con los parientes y amigos es algo de lo que uno no se puede privar porque forma parte de la vida misma. Hay una frase del poeta Homero muy usada en estas circunstancias, pero que no deja de ser una realidad y decía que…
“Nada hay tan dulce como la patria y los padres propios, aunque uno tenga en una tierra extraña y lejana la mansión más opulenta.”
Por eso quiero dedicar mi más entrañable recuerdo a todos los que por diversas circunstancias no pueden disfrutar de estos días entre nosotros y así mismo saludo a aquellos, que aunque no nacidos aquí, se han incorporado a nuestras tierras, disfrutando y viviendo nuestras costumbres y tradiciones a los que brindo un reconocimiento de bienvenida.
Porque queridos amigos, allá por donde he ido, siempre he dejado patente el orgullo de haber nacido en tierras castellanas y que mi corazón pertenece a esta tierra de Castilla y como no, precisamente Covarrubias, bañada por el río Arlanza, está asentada en la cuna del solar castellano.
No os quepa la menor duda de que esta tarde me siento feliz y muy orgullosa de estar aquí para alabar a este rincón mágico, y dedicarle un profundo sentimiento porque hoy es el protagonista, sus lugares, sus costumbres y tradiciones y sobre todo sus gentes que es lo más importante de la Villa.
También quiero que este pregón sea un verso y una sarta de alabanzas que nacen de lo más profundo de mi sentir, es un sentimiento y admiración nacido del alma, porque Covarrubias es un conjunto difícil de definir, por eso desde aquí también me complace llamar a todas las gentes para que acudan a deleitarse con su belleza y su encanto.
Además me enorgullece decir que en mi vida profesional he dedicado gran parte al estudio y divulgación de la belleza del patrimonio histórico español por todo el mundo del que esta hermosa Villa tiene mucho que contar y justo es reconocer que me siento feliz de hablar de la tierra que me vio nacer, a la que tanto quiero y admiro desde mi infancia, porque aun viviendo lejos de ella mis padres me enseñaron a admirarla y quererla como algo que formaba parte de nuestra propia vida. Las raíces eran profundas y el amor por el terruño ha ido creciendo cada día más, hasta el extremo de que ya apartada un tanto de las obligaciones laborales y profesionales, decidí dedicarme a colaborar en la puesta en valor de la riqueza de nuestras piedras a través de las Instituciones que se han constituido para salvaguardarles.
En el año 1965, Covarrubias fue declarada conjunto histórico-artístico, por la colaboración ciudadana en la rehabilitación integral del municipio y en 1978 le fue concedido el premio EUROPA NOSTRA a la restauración del conjunto urbano de la Villa rachela. Su importancia histórica y los monumentos singulares fueron los detonantes para conceder este estimado galardón tan de suma importancia que EUROPA NOSTRA los concede cada año por delegación de la Comisión de Cultura del Consejo de Europa, precisamente a los trabajos realizados para conservar y proteger el patrimonio histórico y cultural de los pueblos de Europa.
Porque uno de los pronunciamientos más notables de este organismo europeo es el de que “…el patrimonio cultural rural constituye no solamente uno de los componentes más auténticos de la cultura europea, sino también un factor principal en el desarrollo local…”, y por eso premia la dedicación a conservar la memoria colectiva de la Europa rural y la puesta en valor de su patrimonio histórico y monumental.
Y además porque se estima que los pueblos, sus tradiciones y culturas, han sido en todos los tiempos la esencia del ser humano, por lo que se propuso la elaboración de un Convenio Cultural Europeo, precisamente cuando Europa estaba saliendo de las cenizas en que quedó sumida tras la segunda guerra mundial, cuando sus problemas eran innumerables y estaba empobrecida hasta el límite y sobre todo, cuando la riqueza era escasa y la economía notablemente modesta.
Es entonces cuando se adquiere una clara conciencia y necesidad de levantarse y ponerse a trabajar para recuperar y proteger ese patrimonio cultural común que se vio tan afectado por las guerras. Más aún, obliga a que este patrimonio se transmita a las generaciones futuras en su estado auténtico.
Se ha tenido muy en cuenta que la cultura tradicional rural ha sido la más afectada por los cambios sociales y lejos de ser un lujo tenemos que reconocer expresamente que este patrimonio es un bien económico que puede ser utilizado como generación de riqueza y como fuente de ahorro para la comunidad. La conservación integrada implica la responsabilidad de los poderes locales y llama también a la participación de los ciudadanos.
En Covarrubias lo atestiguan, no solo el conjunto monumental de la villa, también monumentos singulares como la antigua Colegiata de San Cosme y San Damián, el torreón de Doña Urraca hija del Conde y protagonista de una historia legendaria, la iglesia gótica de Santo Tomás y lo que fue el Archivo del Adelantado de Castilla considerado como la Puerta Real de la Villa construido por mandato de Felipe II para albergar toda la documentación y escrituras oficiales del Reino de Castilla y un sinfín que ya todos conocéis.
Además, a la restauración de estos monumentos se unió la de todas las viviendas históricas del pueblo, se concedieron créditos sin intereses por el Ayuntamiento de la Villa y los propietarios rehabilitaron también sus viviendas siguiendo las normas establecidas. Como no podía ser de otra manera el resultado está aquí patente.
Y lo cierto es que aunque por Covarrubias pasaron los visigodos y a la primitiva villa también vinieron los árabes, tuvo el singular privilegio de que la Casa de Lara la eligiera como rincón de descanso. Muniandona, primera Condesa de Lara y madre del Buen Conde Fernán González, venía a pasar temporadas en el palacio que tenían en la Villa, porque la base patrimonial de su familia era el castillo de Lara, en Lara de los Infantes.
Sin embargo, Fernán González a lo largo de su vida, aumentó considerablemente su relación con Covarrubias y su hijo García Fernández contribuyó a su engrandecimiento haciéndola Sede del Infantado con lo que la villa se convirtió en la capital de un extenso territorio independiente, con jurisdicción propia y gozando a su vez de exenciones tributarias privilegiadas.
Y ni que decir tiene que el Infantado de Covarrubias fue el que dio origen a un gobierno ostentado por el Infante Don Felipe, hermano del rey Alfonso X el Sabio originando uno de los acontecimientos más singulares de Covarrubias como fue su matrimonio con la Princesa Kristina de Noruega, destinada en un principio a ser la mujer del Rey Alfonso.
Don Rufino Vargas Blanco, Párroco de Covarrubias, descubrió el sepulcro de la Infanta Kristina, hecho histórico que ha influido notablemente en el engrandecimiento de la Villa a lo largo de los últimos sesenta años estableciéndose una importante relación comercial, económica y cultural entre los dos países a partir de la firma de un acuerdo de colaboración hispano-noruego. Y una nota histórica más: se cumplió la promesa hecha al rey de Noruega de dedicar una capilla a San Olav, patrón de Noruega.
Mil y una anécdotas podríamos contar acerca de la historia de esta villa rachela, la de las Cien Fuentes, pero los hechos aquí narrados ya debieran ser suficientes para comprender la importancia histórica que Covarrubias ha tenido en la fundación de Castilla, y en la vida de sus reyes.
Es evidente, que cada pueblo escarba en sus raíces a través de sus fiestas, con las que nos identificamos, a pesar de los cambios que han sufrido con el paso del tiempo. En muchas partes posiblemente como consecuencia del proceso de transformación que han venido sufriendo las villas castellanas muchas fiestas se han convertido más en espectáculo que en verdadera fiesta, donde la participación activa es imprescindible.
Pero Covarrubias goza de un extenso programa de actividades y fiestas que atraen notablemente a los habitantes del entorno y al turismo en general.
La fiesta de las cerezas, la industria del vino, la fiesta de la Matanza, esa procesión viviente de la Semana Santa, San Isidro, San Juan, la Romería de San Olav y la de la Virgen de Redonda, y muchas más, conforman la tradición cultural de la Villa.
Y me complace decir que no sería justo terminar este pregón sin dedicar unas palabras, justas y merecidas a vuestro Alcalde. Es una gran suerte para los rachelos tener un alcalde joven, entusiasta y con ganas de trabajar por Covarrubias. Quiero animarle a que no pierda el entusiasmo que le caracteriza porque creo que es el cargo político de más prestigio. Ser Alcalde es el mayor honor a que se puede aspirar en la vida política porque su función es la más digna, es velar por las gentes de su pueblo y dedicarles lo mejor de su tarea. Y hacer las cosas bien hechas y a gusto de todos, no es precisamente nada fácil.
Queridos amigos, desde aquí, públicamente, reitero mi voluntad de continuar en la colaboración de todos aquellos proyectos que estén encaminados a cultivar la vida cultural de Covarrubias, a la vez que expreso mi deseo de que todos los rachelos también podáis aportar vuestra colaboración, puesto que el futuro de una sociedad depende de la voluntad de todos y cada uno de sus miembros.
Podéis sentiros bien orgullosos de los tesoros que contiene esta hermosa villa a la que, en honor a la verdad, es difícil olvidar.
¡ Muchas gracias a todos !
¡FELICES FIESTAS de 2016

