La Fundación del Patrimonio Histórico de Castilla y León (FPH) se ha puesto deberes para los próximos dos años, un periodo en el que se centrará sobre todo en sobrevivir y buscar nuevas vías de financiación que le permitan dar continuidad a su labor más allá de ese horizonte temporal.

En Segovia, además de curar los males estructurales que aquejan a la Santísima Trinidad, ha decidido incluir entre sus compromisos la restauración del castillo de los Albuquerque, y más concretamente los reposteros y cenefas de la fortaleza cuellarana. Asimismo, está en la lista de prioridades la ejecución de la recuperación del órgano del Evangelio de la Catedral, según han informado fuentes de la institución.
No serán las únicas actuaciones que posee la entidad en la provincia. En Sepúlveda está muy próxima la culminación del proyecto consistente en la dotación de contenido a la vieja cárcel de la villa. La antigua prisión se reconvertirá en un centro de interpretación gracias a la colaboración establecida entre la FPH, el Ayuntamiento y la Coordinadora para el Desarrollo Integral del Nordeste de Segovia (Codinse), que costearán la reforma y una exposición permanente que recreará lo que fue este histórico edificio durante más de 400 años y, al mismo tiempo, reflejará el concepto de la reclusión en su sentido más amplio.
Constituida en 1997 para el fomento de la conservación, restauración y difusión del patrimonio histórico castellano y leonés, la Fundación del Patrimonio Histórico ha llevado a cabo en los últimos años quince restauraciones de bienes en la provincia, en cuyas intervenciones ha invertido unos 3 millones de euros. Sus próximos deberes están ya en la lista de espera.
Fuente de la noticia: El Norte de Castilla, 7 de agosto de 2014

