La cuarta edición del festival consolida a la villa segoviana como referente del humor en Castilla y León y corona a Raquel Ramos como primera ganadora del concurso de monólogos.
La localidad de Sepúlveda se convirtió el pasado fin de semana en el epicentro del humor con la celebración de la cuarta edición del Festival de Humor en la Calle Corderitititito, que reunió a cerca de 4000 personas en tres jornadas marcadas por la risa, la cultura y la convivencia.
Organizado por la Asociación Corderitititito, el evento ha vuelto a demostrar su capacidad para dinamizar el medio rural a través de una propuesta cultural original, gratuita y participativa, que transformó las calles de la histórica villa en un gran escenario al aire libre.
Tres días de humor para todos los públicos
El festival arrancó el viernes con la inauguración de la exposición “El repelente niño Vicente”, dedicada al guionista Rafael Azcona en el centenario de su nacimiento, acompañada de un vino español. La jornada incluyó también una gala especial y una festiva “noche brilli brilli”, que culminó con el espectáculo Gandulfighter del grupo Los Gandules.
El sábado concentró gran parte de la actividad con la Feria del Libro de Humor, en colaboración con la Librería Cervantes, un pasacalles cómico-musical y el reparto de mil empanadillas en homenaje al mítico dúo Martes y Trece.
Las actividades se desarrollaron de forma simultánea en distintos espacios, con propuestas como el micro abierto conducido por Juako Malavirgen, actuaciones de Ganso y Cía, el Rincón de la Mueca o el Rincón del Chiste con Suela.
Homenaje a Martes y Trece con Millán Salcedo
Uno de los momentos más esperados fue el homenaje a Martes y Trece, que contó con la presencia de Millán Salcedo. El artista recibió un reconocimiento institucional de manos del Ayuntamiento y la Diputación de Segovia, además de protagonizar un lleno absoluto en el Teatro Bretón con su espectáculo PreguntaMelón, en el que repasó su trayectoria profesional.
Raquel Ramos hace historia en el concurso de monólogos
La jornada del sábado también acogió el IV Concurso de Monólogos Tartera de Barro (de oro al año que viene), presentado por Raquel Torres, que destacó por el alto nivel de sus finalistas.
La gran protagonista fue Raquel Ramos, quien se convirtió en la primera mujer en ganar el certamen, obteniendo el premio de 1000 euros junto a la emblemática tartera de barro. El segundo puesto fue para Davis Corpas (600 euros) y el tercero para Richard Eros (300 euros). Además, Diana Cobo recibió una mención especial y un cuarto de cordero.
Una tormenta obligó a trasladar el final del concurso al Salón de Plenos del Ayuntamiento, lo que generó un ambiente aún más cercano y propició momentos de humor improvisado. Por motivos de seguridad, también se suspendieron o reprogramaron algunas actuaciones.
A consecuencia de una tormenta y para garantizar la seguridad de artistas y espectadores, la organización tuvo que suspender la segunda sesión de microabierto en el escenario Recapol de la Calle Lope Tablada y retrasar las actuaciones de David Reca y Juako Malavirgen. La noche no acababa con eso, pues todavía quedaba el turno de DJ Carpantis y Lara Palma, quienes revolucionaron a todos los asistentes con su música, animación y bailes participativos. Fue un magnífico y divertido fin de jornada.
Microteatro y público familiar en el cierre
El domingo estuvo dedicado al microteatro y al público familiar, con propuestas que despertaron gran interés, como los micromusicales representados en la Cárcel de Sepúlveda y las actividades infantiles a cargo de Gracia Iglesias y Julen Axpe, que llenaron la Plaza de España.
Más allá de la programación escénica, el festival volvió a destacar por su impacto en la vida local. Los establecimientos hosteleros registraron una gran afluencia de visitantes, que disfrutaron de la gastronomía típica de la zona, con el cordero lechal como protagonista.
Un festival que impulsa el medio rural
Desde la organización se ha realizado un balance muy positivo, destacando la implicación de artistas, público, patrocinadores y más de 70 colaboradores, así como el apoyo institucional del Ayuntamiento de Sepúlveda y la Diputación de Segovia.
El festival ha contado además con el respaldo de la empresa t2ó ONE, clave en el impulso de esta iniciativa cultural.
Corderitititito vuelve así a demostrar que el humor es una poderosa herramienta de convivencia, capaz de dinamizar el medio rural y consolidar una propuesta cultural única que sigue creciendo edición tras edición.

