Asúa reciente paternidad y las dificultades propias de adaptarse a una nueva vida en Viveiro no hicieron que Francisco Rodríguez Duarte (Ourol, 1986) perdiera la fuerza ni la destreza arriba de una mesa de pulsos.
350 días después volvió a competir y fue el campeón de la división de menos de 95 kilos con el brazo derecho y el izquierdo en el III Open Arm Wrestling Villa de Sepúlveda, en la provincia de Segovia. «Tenía mucha gana de subir a un podio con mi hijo viéndome», proclamó el entusiasta padre de Áivar poco después de compartir con él las victorias.
Una lesión lo apartó de la lucha por otra alegría en la modalidad campeón de campeones, entre los ganadores de todos los pesos: «En el según pulso tuve una rotura de fibras de segundo grado en el brazo izquierdo y no pude continuar. Me dio pena porque creo que podía estar en el podio y ahora prácticamente tendré que volver a empezar a entrenar desde cero dentro de tres semanas o un mes».
«Hay que llevarlo con calma y volveré aún más fuerte», asegura un Fran Rodríguez que retomó la competición «aún con poco entrenamiento», pero decidido a prepararse «a fondo» para una temporada en la que se fija objetivos muy ambiciosos. «Quiero prepararme bien, ir cogiendo ritmo, sentirme un poco más fuerte cada vez para ir el próximo año al Europeo y el Mundial», apunta el deportista ourolense.
El tricampeón de España de la modalidad ya participó en el Mundial de Moldavia en el 2024, obteniendo un undécimo lugar que lo dejó con ganas de más.

