El Grupo de Danzas de Sepúlveda ha cerrado el curso con una actuación muy especial: niños, niñas y adultos que han participado en las clases de danza a lo largo del año han ofrecido un entrañable espectáculo en la Residencia de Ancianos de la localidad.
Los integrantes del grupo han decidido compartir su aprendizaje con quienes más lo agradecen: los residentes de la residencia. La actuación ha tenido como principal objetivo acompañarles y brindarles todo su cariño, convirtiendo la tarde en un emotivo encuentro intergeneracional.
Durante la jornada, los pequeños —que han asistido a las clases durante el curso— y varios adultos que este año se animaron a aprender las danzas tradicionales, mostraron su entusiasmo y dedicación en cada paso. El ambiente se llenó de música, color y sonrisas
Con este acto, el Grupo de Danzas de Sepúlveda pone broche final a este curso lleno de aprendizaje, convivencia y cultura popular, demostrando que la danza, además de arte, puede ser también un puente para la empatía y la alegría compartida.

