Arcadia rural

Casi abandonado, este término segoviano es la referencia nacional en repoblación. Sus vecinos hasta han publicado un manual. «Éramos un erial y ahora llama gente que lo quiere comprar todo»

Un verdadero campo de pruebas de innovación y futuro». «Hábitat sostenible y autosuficiente de visibilidad internacional». «Pionero en Europa». Con estas frases de manual (cuasi) empresarial se presenta al mundo Vellosillo. Un pueblo agregado de Sepúlveda (Segovia) a hora y media de Madrid y cuya media de empadronados en los últimos 40 años no pasa de cuatro. Hay documentos de la Junta de Castilla y León que lo sitúan entre los «lugares despoblados».

Y, sí. Lo han conseguido. El creciente sector de profetas para repoblar lugares vacíos busca las 700 hectáreas que ocupa Vellosillo en el mapa como si fuera la aldea de Obélix y sus galos frente al imperio del abandono rural. Si se cumple su Plan Nuevo Modelo Rural de Repoblación, el éxito sería «replicable en el resto del país», avanza su ideólogo y uno de los tres empadronados que tiene hoy día el pueblo, Jorge Juan García.

García, asesor financiero, y su mujer, Ruth, dejaron atrás el 'puente' Madrid-Vellosillo (120 kilómetros, hora y media sierra de Guadarrama mediante) para apostar por vivir en el campo. Han llegado a ser los únicos que apagaban y encendían la luz de la vida en sus calles. Bueno, salvo esos 24 días que llegaron a estar sin corriente el pasado invierno. «A veces era difícil estar solos. Pero yo ahora me puedo permitir varios registros: un rato soy domador (tiene una caballería), otro granjero (huerta ecológica) y un rato me dedico a mi profesión de asesor financiero....». Y todavía le ha quedado tiempo para pensar en un plan global para acabar con la despoblación.

Pero Jorge Juan García y sus vecinos veraniegos insisten en que nada sería posible sin la tradición comunitaria de este singular núcleo. Los vellosillanos son tan amantes de lo suyo como casi todos los españoles con pueblo. Cuando la emigración fue vaciando sus pocas calles, los padres de los vecinos de hoy decidieron crear una asociación. «Ese es el verdadero activo del pueblo. En realidad el único que tenemos», confiesa su actual presidenta, Lourdes García. Sus progenitores, Miguel y Saturnina, fueron los últimos en marcharse. Y eso ocurrió en 1976.

A la sombra de Madrid

La capital se lo lleva todo. La cartografía más actualizada y aceptada por los expertos (y trasladada incluso a la Oficina del Parlamento Europeo) establece diez Áreas Escasamente Pobladas en España. Madrid se ha convertido en una especie de 'acelerador' de los procesos de abandono de zonas limítrofes. En la Serranía Central hay 493 municipios en un área de 15.063 km2 y con una población de apenas 156.000 habitantes (poco más de 10 hab/km2). El 'efecto Madrid' se extiende por las zonas aledañas de la Serranía Celtibérica y la Sierra Bética.

66 diputados, casi el 20% del Parlamento (350 asientos) los deciden las 19 provincias menos pobladas de España. Esto explica que veamos cada vez más en campaña a los políticos subidos a tractores, visitando vaquerías o montando a caballo. Es el único protagonismo del que puede presumir la España Vaciada en la vida nacional. En Madrid, un escaño cuesta más de 100.000 votos, mientras que en Soria o Teruel suelen bastar 25.000. Por contra, en las últimas elecciones municipales se eligieron 623 concejales menos que hace cuatro legislaturas, debido al abandono de núcleos rurales.

El abandono avanza también hacia el sur

Entre el año 2000 y el 2017, la población de Castilla-La Mancha creció en su conjunto en 297.218 personas, un 17,8%. Un espejismo que apenas ha favorecido a las urbes de la Castilla sureña, que surte de familias a Madrid. De los 640 municipios de menos de 1.000 habitantes que hay en esta región, 558 han perdido de media un 24% de sus habitantes en lo que va de siglo.

41% ha caído el índice de recambio generacional desde el año 2000, es decir, la proporción de personas de 15-19 años que entran en el mercado laboral respecto a las que se jubilan. Esto demuestra que en la derrama de población rural hay un grave componente generacional: la combinación de una baja natalidad, una mayor cifra de defunciones y la falta de recambio generacional lastran cualquier esperanza de revitalizar los pueblos.

La semilla comunitaria germinó también en los hijos, la mayoría educados en el asfalto. «Nos enseñaron a luchar por el pueblo», confirma Mila Contreras, que regresa desde Valencia siempre que puede. El sentido colectivo de estas familias lo prueba el aspecto impecable que hoy ofrecen sus calles, zonas verdes y espacios comunes. «Mantenemos la tradición de las hacederas –explica Sonsoles, funcionaria en Pontevedra y hermana de Mila–. Cuando hay que hacer alguna labor nos intercambios correos... Se presentan 50 personas si hace falta».

De todo ese magma colectivo surgió el miedo a que la generación que correteó su infancia por un pueblo aún vivo fuera la última en poder contarlo. Y de las asambleas anuales surgió la necesidad de hacer algo por un futuro posible.

'Silicon Valley' castellano

Y en este pequeño pueblo donde descansan estos días ingenieros, médicos, abogados y otros profesionales muy formados nació la ambición de ser una especie de 'Silicon Valley' de la repoblación. A principios de 2018 presentaron Vellosillo Dreams, una especie de 'start up', un fondo de capital que nace con 200.000 euros destinados a apoyar proyectos que merezcan asentarse en la zona.

La expresión 'efecto llamada' se les quedó pequeña. Año y medio después tuvieron que cerrar el grifo de las peticiones. «Ya no atendemos a más. Hay 400 iniciativas en lista de espera. De 70 proyectos analizados, 14 pasaron la criba. Y uno está ya en fase de creación», resume Jorge Juan. Se trata de Velosiellum (nombre celtibérico del lugar), un parque arqueológico que ofrecerá a los visitantes un museo vivo sobre las diferentes etapas de poblamiento en la región.

Su impulsor, Jesús Iglesias, conoció Vellosillo Dreams al leer un periódico en Ávila, donde pensaba asentarse. Se presentó en el pueblo e insistió hasta que le dieron luz verde. «Mi proyecto podía encajar perfectamente y servir para algo más con un impacto más directo en la comunidad», explica.

Manual para la repoblación

La Asociación de Vecinos de Vellosillo, formada por hijos de los últimos residentes, ha formulado el Plan Nuevo Modelo Rural de Repoblación, un texto que ha llegado a foros universitarios, ferias de la Despoblación y plataformas de defensa de los territorios para estudiar su viabilidad. Estas son sus claves:

1. Nuevo modelo rural. Convertir a los pueblos en lugares con suficiente interés para atraer habitantes. «Un verdadero campo de pruebas de innovación y futuro».

2. Hábitat sostenible. La meta es repoblar el lugar en diez años dando lugar a un nuevo modelo económico y social que «sea sostenible e innovador y replicable en cientos o miles de pueblos».

3. Doble premisa de partida. Por un lado, la gestión de la comunidad de vecinos y un nuevo marco de gestión de lo público a través de un consorcio. Por otro, asegurar la habitabilidad con un plan de inversión y adecuación de infraestructuras públicas a diez años (agua, alcantarillado, alumbrado...). Esto supondría la asunción de algunas competencias de la Comunidad (una parte de los ingresos públicos que salen de los impuestos vecinales).

4. Tres pilares: Economía sostenible. Empresas innovadoras y emprendedores. Vivienda. Urbanización de casas sostenibles vendidas o alquiladas a bajo precio para nuevos pobladores permanentes.  Medio Ambiente. Programa sostenible para recuperar la biodiversidad y declaración del entorno como reserva ecológica.

La suma de los tres pilares debe generar «un atractivo profesional que perdure en el tiempo y asegure a los residentes un trabajo estable y atractivo que pueda competir con la amplia oferta de la ciudad».

5. Fondo de capital riesgo. Lanzar un fondo de capital riesgo, Vellosillo Dreams (200.000 euros), para «activar el plan de repoblación» y «dar cobertura a los emprendedores» que participen.

6. El objetivo Conseguir una población residente de entre 150 y 200 personas en un plazo de 10 a 15 años.

Pero los primeros apoyos de las instituciones han dado paso a la dura brega con la realidad. El modelo de Vellosillo incluye asumir competencias. Y esa idea de 'arcadia' autogestionada desconcierta en los despachos. «Hay cosas que plantean que son de Marte por irreales. Todos los proyectos están todavía en el aire», advierte el alcalde de Sepúlveda, Ramón López.

Ni su condición de pertenecer a la Asociación de los Pueblos más Bonitos de España, evita que Sepúlveda y la comarca languidezcan. En 2018 celebraron 32 entierros y solo tres nacimientos. Hay plazas de médico y guardia civil que no se han cubierto. Y encima «vivimos del funcionariado pero muchos prefieren residir en Madrid o Segovia», lamenta López.

«Este interés global demuestra que mucha gente quiere irse de las ciudades» Jorge J. García - Vellosillo Dreams

«Hay cosas que plantean que son de Marte. Todo está en el aire» Ramón López - Alcalde Sepúlveda

«Mientras ellos están así –compara Jorge Juan García–, nosotros éramos el erial. Pero de repente aquí lo quieren comprar todo y quiere venir todo el mundo».

«Nos dejan de lado porque nos ven como un grano en el culo que propone y reclama cosas», le completa su presidenta Lourdes García.

El plan sigue adelante. La idea es tutelar la llegada de nuevos residentes. Familias que vengan con «un proyecto que pueda ser autosuficiente y al que podamos ayudar con nuestro fondo». Huyen del cortoplacismo de los programas políticos. Su utopía realizable les llevar a situar el calendario para dentro de una década.

Entonces imaginan a su querido pueblo con unos 150 vecinos, con estándares de economía globalizada y digitalizada. «Un tercio de profesionales digitales, otro de economía real y el resto jubilados activos». Ytodos ellos imbuidos en los principios tradicionales que aún mantienen vivos a muchos pueblos de Castilla.

«Biodiversidad y una economía circular en la que todos ayuden al resto», remacha Jorge Juan.

Y todo pasa por garantizar de una vez el acceso a internet, «que ya es tan vital como el agua». En Vellosillo aseguran que están remitiendo muchas propuestas de emprendedores a otros pueblos que se las reclaman. «Esto demuestra que hay miles de personas deseando irse de las ciudades. Pero tienes que ser el santo Job y tener una paciencia infinita», dicen allí. Eso, y que cada cual encuentre su propio Vellosillo para soñar.

 

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